Prometían ser “la nueva generación política”, pero hoy nueve gobernadores del oficialista PRI, uno del PAN y uno del PRD están acusados de lavado de dinero y corrupción, entre otros delitos.
La periodista de La Jornada salía de su casa. Investigaba la narcopolítica y los desplazados por los narcos. Es el tercer homicidio de un periodista en México en tres semanas. Había sufrido agresiones y amenazas graves recientemente.
Las pocas consignas contra la tibieza diplomática de Peña Nieto y la corrupción y la impunidad fueron acalladas por una mayoría de manifestantes de clase media alta y alta que pedían a los rijosos marchar “sin gritos”.
Según la Casa Blanca, el comentario fue hecho en tono de broma y Peña Nieto así lo entendió. En México, los políticos exigen al mandatario que difunda la grabación de la llamada telefónica con Trump.
La crisis bilateral apenas comienza. El mismo día que Peña Nieto cancelaba su visita a Washington, el líder republicano sugirió aumentar los impuestos a las exportaciones mexicanas para generar recursos que paguen la pared fronteriza.
López Obrador y Cárdenas Solórzano, entre otros dirigentes, urgieron al presidente Peña Nieto a suspender el viaje a Washington. Trump dijo que las negociaciones para obligar a México a pagar el muro comenzarán “relativamente pronto”.
Atrás quedaron los días de gloria, fama y poder casi absoluto; de control de gobiernos y comunidades enteras; de guerras contra bandas rivales; de huir y esconderse. Mientras Trump asumía en Washington, El Chapo compareció ante un juez de Brooklyn.
“La gente está en el límite y muy sensible”, dice el sacerdote y defensor de derechos humanos Alejandro Solalinde, uno de los convocantes a varias de las marchas organizadas en Ciudad de México. La falta de respuesta de Peña Nieto.