Desde que asumió Macri el precio de alimentos básicos como la harina y el aceite se cuadruplicó, y el de la leche, el pan y las gaseosas se triplicó. Se suman los tarifazos: la luz y el gas subieron un 2000%, el colectivo se sextuplicó y la nafta se triplicó.
En el inicio del año, el Indec reportó la continuidad de la tendencia recesiva de la mayor parte de 2018. Industria, consumo y construcción, los más afectados.
Es lo habitual: cuando un cliente llama para dar de baja la línea, le ofrecen un plan más conveniente. ¿Cuál es el precio real del servicio?
La suba de los alquileres y de los servicios públicos absorbe una porción cada vez más grande de salarios y jubilaciones. Jóvenes y adultos mayores, entre los más afectados.
El índice oficial ya suma 51,3 por ciento en doce meses y 6,8 en el primer bimestre. Contra todo el discurso oficial, sigue trepando: en enero había sido de 2,9. Alimentos y tarifas empujaron la suba, por lo que afecta especialmente a los más desprotegidos.
Las empresas automotrices instaladas en el país están entre las multinacionales que vienen siendo perjudicadas por la política económica del gobierno de Cambiemos.
Coca-Cola, Arcor, Molinos, Garbarino, Carrefour, Villa del Sur, Zanella, Fate, entre otras, acusan el golpe de la crisis económica y lanzan planes de achique.
La inflación, la devaluación y las exorbitantes tasas de interés, sumadas a la apertura indiscriminada de las importaciones, provocan un efecto devastador no solo en las pequeñas y medianas empresas sino también en las grandes corporaciones. Pérdidas millonarias, retiros voluntarios y despidos.
El dato difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos da cuenta de los estragos de la política económica de la alianza gobernante. En el caso de la industria automotriz la caída llega al 15,7 por ciento. La secunda el sector textil, con una utilización del 31,4 por ciento de sus recursos. La caída del consumo, las elevadas tasas de interés y la apertura de las importaciones explican el fenómeno.
La mirada sobre el salario mínimo en dólares es materia de discusión entre especialistas, ya que algunos ponderan que su control redunda en un equilibrio de las cuentas externas, mientras que otros