El año pasado la producción cayó 25 por ciento y las novedades editoriales, un 5 por ciento. En el primer trimestre de 2017 se mantiene la caída, pero comparando con una base más baja.
Reclaman que avance la ley de acceso a la tierra y algún paliativo a la crisis del sector. “Con estas políticas vamos a quedar muchos en el camino e iremos a engrosar las villas miseria”, aseguraron.
“Flaco, ¿cuánto cobrás por esto?”, le disparó Dietrich a un directivo de CIMA, y dio por finalizada la reunión. La disputa es por un seguro obligatorio sobre la mercadería, que administraba la propia cámara.
Aumenta el valor de las prendas importadas y más aún el volumen, porque ingresan a menor precio que el año pasado. Esto en el marco de un mercado que se achica y con costos locales en alza. Muchos productores locales se transformaron en importadores.
La política económica provocó la desaparición de firmas de todos los tamaños. En consecuencia, el empleo formal se redujo uno por ciento, equivalente a casi 70 mil puestos menos entre fines de 2016 e igual lapso de 2015.
A pesar de su apoyo entusiasta a las políticas oficiales, el FMI estimó que la suba de precios será casi 5 puntos superior a lo previsto por el BCRA y que la economía crecerá 1,3 punto menos de lo que anticipan las autoridades.
Los especialistas coinciden en que los “sectores sensibles”, como metalmecánica, textil y calzado, volverían a caer. Sólo se prevé una mejora en autos y sectores vinculados al repunte de la obra pública.
Los gremios convocaron a un paro general el próximo lunes por los despidos en Atanor y un delicado cuadro laboral en todo el sector.