El capitán argentino compartió equipo con Eidur Gudjohnsen, el ex atacante que hoy comentará el partido entre Argentina e Islandia para la televisión de su país; en el maradoniano gol del rosarino al Getafe en 2007, el rubio delantero acompañó toda la carrera como un testigo privilegiado.
Poco tiempo atrás, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo se juntó con Jorge Sampoli a pedido del propio entrenador; asegura que en el Mundial de 1978 los jugadores no sabían qué pasaba y destaca que hoy los futbolistas se involucran en muchas situaciones sociales.
Fue una de las arqueras de la selección argentina que hizo historia en la Copa América de Chile, no solo por lo conseguido en el juego sino también por hacer visible una lucha que recién empieza: la de romper con la ignorancia de la dirigencia; la historia de la mujer que arrancó pateando una pelota en Estados Unidos y hoy trabaja en la UAI por la mañana y por la tarde se pone los guantes.
Jorge Sampaoli y Alejandro Sabella, dos entrenadores, dos progresistas, que encontraron en las formas de conducir del ex presidente argentino la fórmula más perfecta para domar al conjunto nacional
Con pistas que se diluyen y registros incompletos, hay una historia que vincula al hombre que lideró a Yugoslavia durante casi cuatro décadas con Berisso y el Pincha de Los Profesores.
En el barrio que orilla el límite porteño conviven Lamadrid y la cárcel, una relación que si alguna vez resultó cordial terminó por convertirse en un yugo para el club, que vislumbra un futuro más luminoso sin el presidio como frontera.
En épocas de amor efímero, la fidelidad de Ricardo Bochini con Independiente es un ejemplo. Pero pocos saben que en 2007 le pidió a la AFA su pase para firmar con Barracas, que en ese momento estaba gerenciado y jugaba en Bolívar.
La violencia creciente en el clásico entre Central y Newell’s hace pensar que la historia de Sergio Apolo Robles será cada vez más difícil de repetir: pasó de uno de los gigantes de Rosario al otro. Tanto cambió todo, que su cambio de vereda es el último en este sentido y pasaron 35 años.
En 1974, los dos equipos más populares se juntaron pocos días después de enfrentarse en un superclásico para armar un combinado que se midió con la Selección; el equipo nacional fue visitante aquella noche en la cancha de Vélez y los hinchas de Boca y River celebraron juntos.
Una institución tan postergada como comprometida homenajea a los asesinados y sobrevivientes de los fusilamientos en José León Suárez que Rodolfo Walsh eternizó en Operación Masacre, abraza la causa de las Madres de Plaza de Mayo y se planta por la igualdad de género.