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Rafael Bielsa

Responso

Murió Federico Delgado. 54 años, ¡tan pronto! El aviso fue una guadaña de luz negra, que segó hasta la raíz de los lamentos. Estalló de pronto, ensordecedora y enmudecida.

Por Rafael Bielsa

Palabras

Desde hace unos días, siento que me están robando las palabras. Me faltan: las busco en sus respectivos cajones del bargueño lingüístico, y las sacaron. No están las que digo, ni las que diré.

Por Rafael Bielsa

Tres canciones tres

La tía Cata era minúscula y amable, no tenía marido, se peinaba los cabellos grises, húmedos y tirantes hacia atrás y vestía irrevocablemente –verano e invierno– con un batón de percal negro, a lun

Por Rafael Bielsa

La guerra del fin del mundo

Fronteras calientes ha habido, hay y habrá, así como bagatelas usadas de pretexto para enfrentarnos los unos contra los otros.

Por Rafael Bielsa

El perfume

 

Por Rafael Bielsa

La muerte de los viejos

Saliendo de la casa de mi nonna Marina, por Italia rumbo al sur, hasta Eva Perón –creo–, me iba a lo de Giacomo Carbone, don Giacomo.

Por Rafael Bielsa

Hay amores

Esto debe de haber sucedido en los primeros años de la década del ’60, porque yo estaba sobre el borde de cumplir los 11. ¿Qué era tener 11 años en aquella época?

Por Rafael Bielsa

La Cirila y Charata

 

Por Rafael Bielsa

Años de radio

Cuando me iba a Morteros a pasar el verano junto a la familia de mi madre, lo único que extrañaba de Rosario era la radio.

Por Rafael Bielsa

Fray Satán y la libertad

 

Por Rafael Bielsa