Nuestro país –lo que queda de él– es un emporio de paradojas ¿Ejemplo de paradoja? Ser fabricante de colchones y padecer insomnio.
Había una vez La Coca; ella tenía unas tetas de la hostia y nos sonreía con ambigüedad de Gioconda.
Beltrán se daba maña para todo.
Buscar la solución del suicidio por un ataque de vergüenza ¿no es acaso algo razonable? Albert Camus mediante, sin la posibilidad del suicido, ¿tendría sentido la vida?
El día que conocí al padre de Robledo Puch traicioné mi oficio de periodista. Fue hace 46 años, y necesito confesarlo. Inevitable la autorreferencia.
Señora, hagamos de cuenta que esta es una Carta Abierta; o Mal Cerrada. Antes que nada le aviso: nunca es demasiado tarde para aprender que en boca cerrada no entran moscas. Ni salen.
Una visión social del periodista Rodolfo Braceli, con el recuerdo de sus conversaciones sobre el tema con Alicia Moreau de Justo y Mercedes Sosa.