Jue 21.04.2011

EL MUNDO  › LAS FUERZAS DE BAHREIN LOS AMENAZAN Y DETIENEN EN LAS PROTESTAS

Ni los médicos están a salvo

Según revelan los mails de un cirujano que está desaparecido, una médica fue arrestada después de ser fotografiada llorando sobre el cuerpo de un manifestante. Otro médico fue detenido mientras operaba a un paciente en el quirófano.

› Por Jeremy Laurence *

La intimidación y la detención de médicos que trataban a los manifestantes heridos y moribundos en Bahrein se reveló en una serie de escalofriantes e-mails obtenidos por The Independent. Por lo menos 32 médicos, incluyendo cirujanos, clínicos, pediatras y obstetras, fueron arrestados y detenidos por la policía de Bahrein en el último mes, en una campaña intimidatoria contraria a la Convención de Ginebra.

Los médicos de todo el mundo han expresado su shock e indignación. Una médica, especialista en cuidados intensivos, fue detenida después de que fuera fotografiada llorando sobre un manifestante muerto. Otro fue arrestado en el quirófano mientras operaba a un paciente. Muchos de los médicos, de entre 35 y 65 años, fueron llevados a lugares desconocidos y estuvieron incomunicados. Sus familias no saben dónde están. Las enfermeras, los paramédicos y el personal de ambulancias también han sido detenidos.

Los correos electrónicos entre un cirujano bahreiní y un colega británico, vistos por este diario, describen con vivos detalles la amenaza que enfrenta el personal médico mientras lucha por tratar a las víctimas de la violencia. Las fuerzas del gobierno bahreiní apoyadas por las tropas de Arabia Saudita han castigado duro a los manifestantes desde que comenzó el descontento, el 15 de febrero, y la dureza de su respuesta se ha extendido ahora a aquellos que tratan a los heridos.

El autor de los correos electrónicos, un importante cirujano del Complejo Médico Salaniya, el principal hospital civil de Bahrein, fue llevado para ser interrogados a los cuarteles del Ministerio del Interior, en Manama. Nunca volvió. No se han dado motivos de su arresto ni tampoco se tienen noticias de su condición. En una serie de correos electrónicos enviados en la esperanza de llamar la atención sobre su difícil situación y la de sus colegas, el cirujano describe las terribles escenas en el hospital de Salmaniya, con el personal amenazado y detenido en números cada vez mayores por tratar a los manifestantes heridos.

“Comités de Interrogación me preguntan sobre nuestro rol en tratar a los manifestantes heridos, que ahora son considerados criminales por protestar contra el gobierno –dijo, poco antes de ser detenido–. Dijimos que estábamos ahí para tratar a los pacientes y no tenemos nada que ver con la política. No tengo una buena sensación sobre las cosas que ocurren en Bahrein. Varios de nuestros cirujanos y colegas médicos han sido arrestados en redadas al amanecer y luego desaparecen.”

El 17 de febrero, al comienzo de las manifestaciones, escribió: “Ha sido un largo día en el quirófano, con muchísimos pacientes heridos que equivalían a una masacre. Las cosas todavía son volátiles y espero que no haya más muertes”. Para mediados de marzo, la situación se había deteriorado rápidamente: “En este momento estoy en el hospital exhausto y abrumado por el número de jóvenes heridos mortalmente, es un genocidio a nuestro pueblo y los médicos y las enfermeras del hospital son blanco de la milicia del gobierno por ayudar a los pacientes. Muchos médicos y enfermeras han sido atacados físicamente sólo por atender a los heridos y las ambulancias han sido destruidas o atacadas por el ejército. Me iré pronto ahora, hace una pocas horas se impuso la ley marcial. Estoy agradecido por lo que me enseñó (nombre tachado), me es posible ayudar a muchos en los últimos días”.

Hay un largo silencio antes de que volviera a escribir: “Tres semanas de infierno. El ejército tomó control del hospital de Salmaniya, los médicos, las enfermeras, los paramédicos y los pacientes son tratados como sospechosos por los soldados y la policía. Interrogatorios diarios y arrestos de algunos de nuestros colegas. Estoy muy asustado”.

El colega británico del cirujano dijo ayer: “Mi amigo es muy agradable, un cirujano muy trabajador y totalmente apolítico. Fue llevado para ser interrogado y no se lo ha visto desde entonces. El y sus colegas han pasado momentos terribles. Han sido médicos que atendían a cualquiera que llegara. Su detención es atroz. Se supone que los médicos tratan a los pacientes sean quienes sean”.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

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