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Lunes, 19 de julio de 2004

AUTOMOVILISMO Y MOTORES › CARLOS SAINZ GANO EL RALLY DE CORDOBA

El regreso del matador

Por Omar Lavallen

Para el español Carlos Sainz esta XXIV versión del Rally de la República Argentina significará un hito importante en su extensa carrera como piloto, porque la cómoda victoria conseguida ayer en Córdoba le permitió cortar una racha de poco más de un año sin triunfos y también convertirse en el piloto más ganador de la historia de esta especialidad. “Esta victoria me deja en cabeza en cuanto a número de triunfos y, aunque no me gusta mucho eso de las estadísticas, no voy a negar que me produce una gran satisfacción liderar esta clasificación que, quieras o no, deja a cada uno en su sitio en cuanto a trayectoria profesional”, señaló Sainz.
El rally argentino se definió el sábado en la prueba especial número 19 (Cosquín-Villa Allende), cuando el finlandés Marcus Gronholm golpeó su Peugeot 307 contra una piedra ubicada al ingreso de un puente y abandonó.
Esto fue fundamental porque tanto Gronholm como Sainz eran los únicos pilotos que desde el inicio mismo del rally habían mostrado su decisión para ir en busca del triunfo. Cuando Gronholm dejó la carrera, Sainz ya no tuvo rivales que lo pudieran complicar en las 7 pruebas especiales que aún quedan para terminar la competencia. Es más, incluso se podría decir que los mayores enemigos del madrileño eran él mismo y los caminos que debía recorrer en el Valle de Traslasierra, el escenario de la última etapa.
Y un piloto como Sainz, con 17 años de experiencia en esta categoría, decidió que él no sería uno de sus mayores enemigos en el camino hacia su vigésimo sexta victoria en el Mundial y su tercera en la Argentina (1991 con Toyota Celica y 2002 con Ford Focus, después de las exclusiones de Gronholm y Richard Burns). Por eso, desde que a las 8.44 se puso en marcha la carrera, el Matador salió a recorrer la ruta con calma y sin prisa, consciente de que su escolta y compañero de equipo, Sebastien Loeb, no iba a presionarlo, porque con el segundo puesto el francés también hacía su negocio en su búsqueda del campeonato.
Lo mismo que Sainz en la clase mayor hicieron los argentinos Luis Pérez Companc y Gabriel Pozzo, porque tanto uno como el otro en esta última etapa se jugaban mucho. Pérez Companc luchó por el halago de ser el piloto argentino mejor ubicado en la general al ocupar el sexto lugar con su Peugeot 206 WRC; el cordobés, por quedarse con el triunfo en el Grupo N4 al igual que en el 2001, y la octava posición en la clasificación final de la prueba. Sainz se dio el gran gusto de ganar en una tierra que lo adoptó como uno de los suyos. El español hizo historia, habrá que ver si, como insinuó en algún momento, éste es el año de su despedida.

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El Citroën de Sainz.
 
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