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Jueves, 28 de febrero de 2008

JAMES LABRIE HABLA DEL PUBLICO DE DREAM THEATER

“Ellos no irían a la iglesia, pero esto es algo similar”

El cantante de la banda progresiva cuenta cómo es la experiencia desde el otro lado de las tablas (el de arriba), cuando la unión de almas metaleras se unen sabiendo que hay algo más profundo en esa reunión.

 Por Joaquín Dublin

n El grado de fanatismo por Dream Theater al que han llegado los seguidores del metal progresivo en la Argentina habla, curiosamente, de la influencia de las nuevas tecnologías (que ya no son tan nuevas) en uno de los géneros que más se acerca al conservadurismo (aquí es donde el cronista empieza a ser mirado con mala cara por el lector, pero tenga paciencia). ¿Qué, cómo? El debut de su flamante Systematic Chaos en el número 19 del top 200 de la revista Billboard fue el mejor comienzo en la historia para uno de sus álbumes y su mejor semana de ventas (36 mil) desde Awake, disco que saliera en 1994. Y si bien su contenido aporta un notable grado de novedad para los amantes del género, éste se acoge a los cánones de un género del que es verdaderamente difícil salir. Incluso innecesario. Pero ese conservadurismo musical ha sabido encontrar un lugar de difusión notable en Internet, y en las nuevas maneras que la música comienza a distribuirse. Calma, lector. Guarde el cuerpo para más tarde.

Awake fue, curiosamente, el último disco que recibiera algo de atención promocional de parte de Warner, aunque recién ahora pudieron deshacerse de ellos... pero... sin embargo... finalmente no se deshicieron. ¿Por qué? ¿Qué pasó? Porque el sello para el que firmaron llamado Roadrunner Records fue comprado por... ¡Warner Music! y anunciado (vaya cinismo) una semana después de que Dream Theater pasara al sello “independiente”. “Esta es la mayor ironía de todo esto”, había contado el baterista Mike Portnoy, fundador del grupo. “Esperamos 15 años para salirnos de Warner, incluso teníamos ofertas de otros sellos afiliados que desestimamos, y luego, una semana después de haber firmado, anunciaron la venta”, contó.

Sin embargo, el cuidado en el lanzamiento del disco ha sido bien recibido por su público progresivo. Para Dream Theater –que ha vendido más de 2 millones de álbumes en Estados Unidos y cerca de 8 millones alrededor del mundo desde When Dream and Day Unite, pasando por Octavarium, entre muchos otros– es la primera vez en años que utilizan un plan de marketing acorde con los tiempos que corren. El plan incluyó entrevistas, avisos impresos, downloads gratuitos del single Constant Motion e información de la banda posteada on line, además de un documental de 90 minutos editado en DVD con sonido 5.1 Surround. Incluso TicketMaster promociona la posibilidad de bajar un video gratis para aquellos que compraran entradas para la gira por Estados Unidos. No sólo eso: lograron convencerlos de hacer un videoclip, el primero en una década, debido al espacio promocional abierto en YouTube. “No había razón para hacer los videos, ya que MTV no iba a pasarlos. Era una pérdida de tiempo y plata”, contó Pornoy. Ahora, en contacto telefónico con el NO, habla James Labrie, elegido como cantante entre 200 postulantes, allá por 1991, después de un par de años de intensa búsqueda.

–¿Cómo fue recibido por la banda el suceso del último álbum, después de todos estos años tocando alrededor del mundo?

–El álbum es el primero que grabamos con este nuevo sello. Y estamos muy contentos con la reacción en relación con Systematic Chaos. Venimos de una parte de la gira por Asia y Australia y allí los fans han sido increíbles. Los shows fueron excelentes. Fue nuestra primera vez en Australia, tenemos mucha suerte, podemos hacer lo que hacemos, y todavía tenemos un increíble apoyo de los fans en todo el mundo.

Dream Theater en la Argentina pertenece a una especie de clan de fanáticos, que levanta las banderas del progresivismo (no confundir con progresismo): concentraros en torno de la web www.dreamtheaterarg.com.ar, que cuenta en estos días los segundos (literalmente, tienen un contador en la web que dice “faltan tres días para el show de Dream Theater”) hasta la llegada de la banda al país. Las crónicas que relatan cómo “nos acercamos hasta Portnoy” la última vez que visitó Buenos Aires, “pero no pudimos verlo, aunque otros tuvieron más suerte”, se repiten habitualmente, como un especie de religión. Autos pintados con el logo de la banda, tatuajes sobre la espalda y remeras negras son parte del ritual a la hora de participar en los shows, y –una obviedad– es lo que se verá en los dos repletos Luna Park del 3 y 4 de marzo (con el soporte de Sacrum y Faghu, respectivamente).

–¿Qué recuerda de sus conciertos en la Argentina?

–En la Argentina hacen que cada concierto sea realmente memorable. La banda es muy energética, lo visual es muy fuerte, estamos muy conectados con lo que hacemos, es muy importante para nosotros. Es un show muy fuerte, y por eso nos gusta seguir tocando en vivo.

–O sea que el disco es como una forma de presentación.

–Definitivamente, eso es lo que el disco hace. Podemos tocar alrededor del mundo, hay fans internacionales increíbles. Podemos tocar donde queremos. La reacción es increíble por eso. Cada vez que tocamos en la Argentina hay una respuesta maravillosa. La gente es un fenómeno, la última vez que tocamos en Buenos Aires fue al aire libre y me acuerdo de que la gente cantaba cada una de las palabras de las canciones. Eso era increíble: prueba que la banda tiene fans muy dedicados.

–Ustedes saben que aquí son una clase de religión.

–¡Gracias! Eso es grandioso. Entiendo que es una pasión, la música es la pasión, ellos no irían a la iglesia, aunque esto es algo similar. Es una experiencia similar.

–En todos estos años (algunos de ellos tocan juntos por lo menos desde 1985) tocaron con una gran lealtad un tipo de música. Ahora que muchos grupos están buscando la música del pasado, ¿el contexto los ayuda?

–Pienso que como banda tenemos todavía un buen tiempo por delante. En cada álbum sentimos que algo cambiamos, que ponemos algo de lo que estamos orgullosos y que estamos creciendo. Systematic Chaos es un disco muy poderoso. En el futuro esperamos tener muchas cosas más para decir. Nuestro mundo musical es un sobre cuyo contenido no conocemos del todo. Todavía hay mucha música para hacer.

–¿Y cómo se llevan con esta ola de revisión? Ustedes también hicieron discos de covers de Pink Floyd o Deep Purple.

–La edición de los discos de covers fue una manera de hacer los shows en homenaje a estas bandas que nos gustaban, y era la oportunidad de demostrarles a los demás qué estábamos haciendo y qué música era la que realmente nos gustaba. Fue un placer tocarlos.

–De algún modo, ¿es necesario volver al pasado para seguir hacia el futuro?

–Absolutamente, yo lo veo así. Sólo vamos a poder seguir haciendo lo que hacemos entendiendo lo que ya hicimos.

* Dream Theater toca el 3 y 4 de marzo en el Luna Park. Desde las 20.

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