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Jueves, 2 de febrero de 2012

KURT VILE REVIVE EL FOLK AMERICANO

El extraño de pelo largo

La edición de Smoke Ring for my Halo lo posicionó como un artista capaz de compartir carretera con polos tan alejados entre sí como Thurston Moore o Animal Collective.

 Por Facundo Enrique Soler

“¿Una conversación conmigo mismo? ¡Es una buena forma de explicar mis letras! Soy un compositor introspectivo, como Neil Young”, dice Kurt Vile del otro lado del teléfono desde su Philadelphia natal y, sin darse cuenta, usa un ejemplo perfecto para entender su música: un tipo que mezcla preguntas (y sólo a veces respuestas) internas con la cruda melodía rock country, entre las odas a la carretera, algún sujeto denominado “baby”, Jesús y la rabia hecha canción. El máximo motivo para sostener que este treintañero de pelo largo está llevando a cabo la difícil tarea de revivir el folk americano es Smoke Ring for my Halo, el disco que lanzó el año pasado y lo posicionó como un artista capaz de compartir carretera con polos tan alejados entre sí como Thurston Moore o Animal Collective, siempre recurriendo a la melancolía de una guitarra oxidada y letras oscuras, pero cálidas.

Vile emprendió su carrera musical cuando tenía 23 años. Una noche asistió a una fiesta en la que conoció a otro pibe como él y entabló una charla de horas acerca de la grandeza de Bob Dylan. Ese desconocido era Adam Granduciel y al poco tiempo se iba a convertir en su mejor amigo y compañero de aventuras. Juntos le dieron forma a The War on Drugs, una banda que estaba más cerca del rock alternativo de Pavement que del folk de Robert Zimmerman.

“Toqué la guitarra toda mi vida, el ser tan obsesivo me hizo practicar a diario. Escribo y toco una y otra vez”, dice Vile acerca de la imperiosa necesidad que tiene de encerrarse en su pieza para componer: “Tengo la suerte de ser un coleccionista que puede disfrutar de la música y a la vez puedo entenderla, crearla y vivir de ella. A veces me siento mal por la gente que archiva cientos de vinilos en los estantes de su casa, pero no tiene la capacidad de tocar dos notas”.

La facilidad de componer constantemente lo llevó a recaudar material para emprender su camino solista. En 2008 lanzó Constant Hitmaker y al poco tiempo God is Saying this to you, dos discos que comenzaban a dar pistas de esa impronta folk rock que lo lanzó a la fama. “A partir de ahí sucedió lo mejor de mi carrera”, recuerda Vile entusiasmado, haciendo referencia al día que lo contactaron del histórico sello Matador para proponer un contrato discográfico. El primer paso que dio con este nuevo amparo fue en 2009, cuando lanzó Childish Prodigy, trabajo que recibió elogios de parte de la prensa y de artistas de la talla de Kim Gordon, de Sonic Youth. “Es un verdadero halago que una estrella como ella le guste lo que hago. La amo, es la mejor –dice con humildad–. Cuando me enteré que ella y Thurston Moore se separaron, me sorprendí y me puse muy triste. Soy un gran fanático de la música que hicieron y tuve la oportunidad de abrir los shows de él en algunas ocasiones.”

Ese punto de inflexión cambió para siempre la carrera de Vile y de tocar sólo con su guitarra acústica en bares cercanos a su ciudad natal salió a recorrer casi todo Estados Unidos y gran parte de Europa. Para esta tarea necesitó formar una banda que lo banque en vivo y ahí surgió The Violators, que entre sus filas tiene a Granduciel, ese amigo que conoció en una fiesta y lo animó a formar parte de un grupo.

“Cuando estoy en la carretera me la paso escribiendo, pero tengo la cabeza en otras cosas fuera de la música que me alejan de componer. En el regreso a casa me pongo a tocar y ahí soy capaz de hacer un disco en poco tiempo”, explica el pelilargo sobre el proceso que lo llevó a lanzar Smoke Ring for my Halo, su obra más exitosa y en la que se evidencia el parecido de su música con la obra de Neil Young, la leyenda viviente del country rock. “Tengo una gran influencia de él, es un modelo a seguir porque siempre se mantuvo fiel al rock and roll. Tengo una cabeza muy anticuada y me gusta escuchar artistas de antaño, como Young o Jimmy Reed”, responde ante la comparación. “También encuentro mucha inspiración en bandas nuevas como Deerhunter o Animal Collective, de hecho estuve de gira con ellos y aprendí mucho, por más diferentes que seamos.”

Mientras transcurre la comunicación telefónica con el NO, Vile está descansando en su casa de Philadelphia antes de volver a salir a tocar por el mundo. “En algún momento de este año voy a pasar por Sudamérica. Jamás me imaginé que iba a tener fanáticos allá, pero me llegan comentarios y tengo muchas ganas”, dice acerca de venir a la Argentina. “Este año tengo una agenda complicada porque tengo ganas de lanzar un álbum nuevo. Tengo una gran parte escrita y cuando pueda voy a volver al estudio a grabar, tengo todas estas canciones en mi cabeza que me tengo que sacar.”

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