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Jueves, 7 de abril de 2016

LOS FUTUROS #46: YUNG LEAN

MAS INFELIZ QUE LA MIERDA

Con su flow desganado, el sueco se coronó rey del rap apático.

 Por Lucas Garófalo

Ocho mil kilómetros separan a Suecia de Estados Unidos, lo cual por supuesto no significa absolutamente nada: en la era de las telecomunicaciones, el concepto de “distancia” ha quedado un tanto devaluado. Yung Lean es buen ejemplo. Desde que apareció en 2013 con Ginseng Strip 2002, la fascinación del rapero de Estocolmo por la cultura yanqui abrió una grieta en su país. De un lado están los que odian que cante sobre Kentucky Fried Chicken, Arizona Iced Tea y Gatorade. Del otro, los que nacieron en los ‘90.

“Es divertido justamente porque no tiene sentido”, le dijo Lean a la revista The Fader, obligado a ponerse en la siempre incómoda situación de explicar un chiste. Para complicar las cosas un poco más, en sus discos (Unknown Memory, de 2014, y el recientemente publicado Warlord), el pibe de 19 años rapea con una apatía descomunal. Su flow desganado se nutre de dos fuerzas aparentemente contradictorias: la necesidad de sobresalir y la necesidad de desaparecer. Hubo una época en la que el rap era todo ostentación. Hoy, en cambio, el más canchero parece ser el que peor la está pasando. Toda generación reacciona contra la anterior, como Yung Lean y sus amigos: a su crew la bautizaron Sad Boys, y son los reyes del rap triste.

Como buen representante millennial, el sueco hizo carrera al costado de las radios y los grandes sellos. Tumblr, YouTube y Soundcloud le alcanzaron para convertirse en una mini celebridad: hoy agota entradas en países tan disímiles como México y Rusia sin someterse al lado oscuro de la fama. “No me gusta sacarme fotos con fans, es re de sumiso”, le dijo la semana pasado al Chicago Tribune. “Eso se lo dejo a Justin Bieber, mi trabajo es otro.”

El suyo, claro, es seguir componiendo las melodías melancólicas que caracterizan su fraseo, en colaboración con un par de productores que conoció en la época del colegio y que están redefiniendo la manera de hacer beats de hip hop a partir del ambient, los videojuegos y la música industrial.

Una parte de la crítica se pregunta si algún día Yung Lean va a madurar. A él lo preocupa un poco el tema, pero por los motivos opuestos. “Me podría retirar joven y sentir que ya dejé algo”, le dijo al sitio Grantland. “Cuando tenga 30, probablemente voy a estar más deprimido que la mierda.”

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