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Viernes, 30 de mayo de 2008

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Bombero

El término “bombero” para designar a una lesbiana hipermasculina y, por ende, extremadamente visible, se hunde en la noche de los ‘80. De origen incierto, poco usada por las generaciones más jóvenes, comparte su lugar junto a marimachas o marimachos, chongos (chonguitos también, con cariño). En terminología del primer mundo se trata de la butch, que lleva el ser lesbiana como un estigma inocultable en el cuerpo: su look todo, cara, cuerpo, modos, peinado, gestos, ropa, la delata. La bombero reviste una performance que la aleja del “mujer” que la sociedad impone. Siguiendo a la pensadora Judith Halberstam, las bomberos construyen, consciente o inconscientemente, una masculinidad que no emerge de un cuerpo anatómicamente macho. Esto las hace tanto deseadas como temidas, no sólo por quienes llevan adelante el estandarte de la “normalidad” sino por quienes creen en esencialismos biológicos. Como es de público conocimiento, las identidades generan exclusiones. De allí que, además de que la bombero no puede (y muchas veces además no quiere) ocultarse, lo cual en algún lugar remoto las hermana a la identidad travesti, a la vista de todas y todos, es muchas veces señalada con el dedo por la comunidad lésbico-gay, porque quien sale con una de ellas es fácilmente detectada como lesbiana. Para colmo de males, navegando por los sitios de encuentros lésbicos, o charlando con lesbianas en boliches, se descubre que muchas lanzan la siguiente frase discriminatoria por omisión: “Me gustan las mujeres, pero sólo si son bien femeninas, si son mujeres”. Por su parte, el investigador Pablo Ben ve una relación con el gusto gay por el tipo grandote como símbolo de la masculinidad. El bombero es uno de los personajes favoritos de película porno gay, el estereotipo de machote. A pesar de la connotación despectiva de la que goza, la lesbiana bombero es susceptible de soportar una lectura trans de cruce de géneros: tan masculina es ella que hasta viene con manguera, demostrando una vez más que natural/normal no hay nada y que el tamaño de la prótesis sí importa.

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