Entrevista a la psicoanalista Edit Beatriz Tendlarz sobre la propuesta del nuevo número del Aperiódico PsicoanalÃtico "PornografÃa e imagen", del cual es la Directora. El sexo explÃcito ya en las ruinas de Pompeya.
--¿Cómo surge el tema de este número?
--Comienzo a pensar en el tema a partir de que Jacques-Alain Miller presentara en el Congreso de ParÃs del 2004 su conferencia El inconsciente y el cuerpo hablante. Rápidamente causo a la formación un Cartel. Allà comenzamos a investigar cuestiones clÃnicas que nos convocan a interrogarnos acerca de cierto goce especial ligado a la pornografÃa. Esto nos ha llevado a confrontarnos con cierto cambio que se ha producido en nuestra época. El entusiasmo con el que trabajamos me ha llevado a pensar en la posibilidad de invitar a distintos analistas a escribir sobre esta temática en este nuevo número del Aperiódico Psicoanálitico.
--¿Cuál es la actualidad de la pornografÃa?
--La pornografÃa no es un invento de esta época. El doctor Leonardo Leibson en su artÃculo del Aperiódico nos recuerda: "que en las ruinas de Pompeya se encontraron frescos donde están representadas escenas de sexo explÃcito, pintadas en las paredes del lugar donde se supone que funcionaba el lupanar. La Cámara Secreta del Museo de Nápoles, expone un sinnúmero de objetos que formaban parte del culto romano a PrÃapo".
--Entonces, ¿cómo pensar la pornografÃa en la actualidad?
--La entrada de la pornografÃa en Internet, ya sea a partir de textos o imágenes, ha colaborado a que esto se vaya expandiendo, a punto tal que hoy la pornografÃa es una gran industria. Es un gran negocio que moviliza capitales internacionales. Todo esto es parte de la cultura capitalista.
--¿Por qué la imagen?
--Se ha pasado de lo que se supone privado a la escena pública. La imagen que ofrece la pornografÃa se encuadra en escenografÃas y teatralizaciones donde los cuerpos son recortados, mostrando especialmente pedazos, trozos de cuerpo. Hay en la pornografÃa una puesta en escena donde la performance adquiere un valor desprovisto de velos. El sexo explÃcito convoca a un gran número de espectadores lo que llevó a cada vez se explote los beneficios económicos que resulta del porno. Cualquier persona, en pocos minutos, con pocos dispositivos: computadora y un iphone, tiene acceso a las imágenes del mundo que bombardean con sucesivas, fragmentadas, intrusivas, pornográficas afectando subjetividades y cuerpos.
--¿La boca de la tapa es de una muñeca erótica?
--La imagen de la tapa, esa boca erotizada, quiere representar una invitación al encuentro sexual. Encuentro que siempre es un desencuentro, poniendo de manifiesto que la relación sexual no existe. La pornografÃa pone en evidencia justamente esto. Los cuerpos se exponen al desnudo sin velo. El mundo virtual ha abierto nuevamente la promesa de la felicidad. Felicidad que ya fue cuestionada por Sigmund Freud en el Malestar en la Cultura. Es en la pornografÃa, donde hay la ilusión de un todo posible. La imagen de la boca también quiere introducirnos en el tema de una nueva industria que está construyendo y vendiendo robots que podrÃan llegar a ser multiuso. Muñecas que hasta tienen la posibilidad de hablar.
--¿Cuál es el tenor de los artÃculos de Aperiódico?
--En esta nueva entrega, los profesionales han trabajado la problemática de la pornografÃa contemporánea y la han tomado desde distintos ángulos. En primera instancia, algunos se han preguntado al servicio de qué está la pornografÃa en cada caso. Se ha ido deslizando, desde la clÃnica de la pornografÃa, pasando por el porno, la imagen, y el deseo sexual, la industria pornográfica que lleva a un cambio de época en materia económica. El arte, la erótica y la pornografÃa. Escriben en este número los colegas Rosa ApartÃn, Ernesto Deresensky, Gustavo Dessal, Alejandra Eidelberg, Flory Flomenbaum, Francisco-Hugo Freda, Leonardo Leibson, Estela Pskvanf, Diana Paulosky, José Manuel RamÃrez, Alejandro Reinoso, Luis DarÃo Salamone y Blanca Sánchez, Juan José Scorzelli.
En fin, se ha llegado, incluso, a presentar el tema de la pornografÃa en los museos. El Aperiódico PsicoanalÃtico ha abierto sus puertas asà como los museos para que hoy el tema de la pornografÃa pueda hablarse. Que no sea sólo un tema de imagen en los distintos medios virtuales, sino que nosotros, como analistas, podamos preguntarnos, pensar y repensar ciertas cuestiones inherentes al auge del porno hoy.
--Arte y pornografÃa. ¿De qué depende?
Todo depende del ojo que mire. El arte contemporáneo es un arte en las instalaciones, en los cuerpos, en las performances. El arte hoy sale de los museos. PodrÃamos definirlo como fuera de los lÃmites.
*Psicoanalista. Participante de EOL Sección Rosario. Coordinador de la página de PsicologÃa en Rosario/12.
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