La medida fue aprobada por el Consejo de Regulación de Alquileres y beneficiará a unos 2,4 millones de inquilinos. Los contratos quedarán congelados por hasta dos años.
Los datos oficiales muestran que los alquileres avanzan por encima de la inflación en todo el país y que la presión sobre los ingresos de los hogares inquilinos sigue creciendo. Endeudamiento, mudanzas forzadas y aumentos frecuentes forman parte de un escenario cada vez más complejo.
Desde el Colegio Inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires aseguraron que la licuación del salario real dificulta tanto a quienes aspiran a un crédito como a quienes quieren alquilar.
El titular de Inquilinos Agrupados, Gervasio Muñoz, explicó en diálogo con Radio 750 que los precios aumentan “todos los meses”, ya que “no existe regulación”.
La fuerte baja del consumo impacta en la actividad comercial.