Un día después de sufrir un duro revés en el máximo tribunal de Estados Unidos, el mandatario decidió redoblar la apuesta.
El mandatario estadounidense se mostró disconforme con la decisión tomada por el máximo tribunal norteamericano.
Con 6 votos a favor y 3 en contra, el máximo tribunal estadounidense determinó que el ejecutivo no tiene el poder de crear impuestos.