El saldo, de todos modos, registró un superávit de 182 millones de dólares, gracias a la abultada caída de importaciones.
En el primer bimestre, la salida de divisas por esta vía fue de 606 millones de dólares, el peor guarismo desde el 2018. Esto agrega presión sobre las reservas.
A raíz del impacto de la sequía en la producción de trigo y a pesar de las restricciones a las importaciones, el Banco Central debió enfrentar la salida de divisas por la vía del intercambio comercial.
El aumento de precios de las importaciones, particularmente las energéticas, tuvo impacto negativo en la balanza comercial de 2022.
En octubre, el ingreso de divisas por la vía comercial marcó un récord en lo que va del año, con 1827 millones de dólares.
En los primeros nueve meses del año el intercambio arrojó un superávit de 2611 millones de dólares, frente a los 12.340 millones de dólares de igual período de 2021.
No hay explicación oficial consistente para la caída de las reservas en 8000 millones de dólares un contexto de dos años y medio de superávit comercial y sin pago de deuda soberana
Argentina tiene recursos para que la energía sea un motor del desarrollo y no una traba. Pero es necesario adoptar medidas en vistas al mediano plazo.
Las exportaciones argentinas crecieron un 37 por ciento interanual, durante noviembre de este año, lo que constituye el nivel más alto desde 2012, con un total de 6164 millones de dólares, según co
Las ventas al exterior mejoraron casi un 60 por ciento, mientras que las importaciones lo hicieron en un 42 por ciento.