Un ataque explosivo contra un colectivo repleto de soldados del Ejército sirio mató al menos a ocho militares en el sur del país, en tanto que once civiles, entre ellos cinco niños, murieron en un
El artefacto explotó a medias en el subte de la línea District Line en plena hora pico a la altura de la parada de Parsons Green, en el suroeste de la capital. Su carácter artesanal y algún fallo en su mecánica evitó una tragedia mayúscula.
El parte policial detalló que se trató de una bomba casera fabricada con elementos de venta libre. La empresa garantizó “calidad y fiabilidad” en el recuento de votos. El ministro Frigerio también avaló la transparencia.
Dos empleados de la compañía española Indra resultaron heridos y fueron atendidos en el Hospital Argerich. Se solicitaron refuerzos de seguridad para el día de los comicios. La investigación quedó en manos del fiscal Marijuán y el juez Rafecas.
El atentado terrorista dejó tres mujeres muertas y una decena de heridos. Un posible autor sería el Clan del Golpe, agrupación heredera de los paramilitares que ya realizaron una negociación de paz hasta ahora fracasada, pues sus milicias continúan sin desarticularse.
Un alto mando del gobierno norcoreano afirmó que están preparados para reaccionar ante cualquier agresión. Además, culpó a EE.UU por la escalada en la tensión y calificó a la situación en la región como "extremadamente peligrosa".
El gobernador del distrito afgano de Achin, Esmail Shinwari, habló con la agencia de noticias AFP y confirmó que la llamada “madre de todas las bombas” cayó en una zona llamada Momand Dara.
El presidente estadounidense evitó responder si ordenó personalmente el ataque sobre objetivos del Estado Islámico en Afganistán y dijo que las Fuerzas Armadas están autorizadas para tomar esas decisiones. Es la primera vez que EEUU utiliza la bomba de mayor poder que existe después de las nucleares.
El llamado lo recibió el 911. Personal policial inspeccionó la sede de la mutual judía y no encontró ningún explosivo.
Las dos instituciones se encontraron en alerta por los llamados, e inmediatamente ordenaron desalojar las instalaciones. La División Antiexplosivos de la Policía revisó los clubes y no halló nada.