En 2020 se registró una contundente salida de mujeres de la fuerza laboral, quienes, por tener que atender las demandas de cuidados en sus hogares, no retomaron la búsqueda de empleo.
La brecha salarial se encuentra arraigada culturalmente. Las diferencias se amplían en los puestos superiores de la escala jerárquica.
Cada vez más mujeres ocupan cargos de conducción en la gestión pública: En el Gabinete Nacional representan el 32 por ciento de los puestos de mayor jerarquía.
Las consumidoras pagan entre un 7 y un 13 por ciento más que los varones las versiones de artículos idénticos diseñados para ellas. Desodorantes, colonias y hasta chupetes reproducen la desigualdad en las góndolas de productos cotidianos.