A raíz del encarecimiento de los alimentos, la línea que define la indigencia tuvo el alza más importante desde el 2002.
El dato marca el impacto de la inflación. La situación es más grave en el rubro alimentos.
La canasta de pobreza se encareció 40,5 por ciento en 2021, mientras la de indigencia subió 45,3. Las alzas quedaron debajo del IPC.
La canasta básica que mide la indigencia trepó 5,1 por ciento en febrero y 59,1 por ciento en 12 meses. La de pobreza 4,3 y 57,2 por ciento, respectivamente.
La suba de la canasta básica fue superior a la evolución general de precios para la Ciudad de Buenos Aires. En doce meses ya escaló 53,1.
Consumidores Libres informó que desde comienzos de año la canasta básica trepó un 11,5 por ciento. No hay productos de Precios Cuidados y faltan controles.
El dato surge de un relevamiento realizado por la asociación Consumidores Libres. En dos meses la suba promedio de una canasta de 38 bienes de primera necesidad fue de 7,57 por ciento en promedio. Pasividad oficial frente a productores y supermercados.
La suba surge de un relevamiento realizado por Consumidores Libres sobre una canasta de 38 alimentos básicos. En lo que va del año el incremento acumulado es de 5,6 por ciento. Preocupación por el fuerte aumento de la carne.
La inacción del Gobierno frente a la disparada de precios afecta con mayor intensidad a los sectores vulnerables. La canasta de pobreza subió 57,3 por ciento en los últimos doce meses y la de indigencia lo hizo en 54,1, más que la inflación general.
El Indec dio a conocer los datos de la Canasta Básica Total (CBT) en noviembre. Una familia tipo precisó un ingreso de 25.206 pesos para no caer en la pobreza.