Participan representantes de las familias, el fiscal y funcionarios de la gobernación bonaerense. La provincia consiguió firmar acuerdos con algunas familias para que alquilen, pero otras quieren un lote y no dinero.
“Hay un sector que está obturando el proceso para encontrar una salida pacífica”, aseguró el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires. El domingo, su cartera no pudo ingresar al predio para entregar mercadería.
Tras la represión de la policía bonaerense, a Jenifer Lizarraga le quedó un perdigón en el ojo y marcas de otros 40 en todo el cuerpo. Fue operada mientras sus vecinos marchaban por respuestas.
Nicolás Laharrague, director de la Maderera Moconá, mantiene hace años un litigio por las tierras con dos de las hijas de Gumersino Mbigua, pionero y fundador del paraje.
Distintas partes miran como posible nexo conciliador a la provincia pero hasta anoche no había indicios de una acción para reactivar el diálogo cortado entre la Municipalidad, el Concejo y los manifestantes que piden destituir al intendente.
Miembros de Infantería reprimieron a los manifestantes de comunidades indígenas que reclamaban por la falta de asistencia. La orden fue dada por el juez Aramayo, a pedido del fiscal Cazón.
Son un total de 60 familias que ocupan 95 hectáreas de territorio a 5 kilómetros de Tartagal. La empresaria María Monserrat disputa estas tierras.
Ciento veinte familias desocuparon este domingo el terreno luego de un acuerdo con la Fiscalía 3 y con la Provincia. Siete personas en situación de calle fueron trasladadas al Legado Güemes.
Referentes indígenas anunciaron que denunciarán la violencia policial. Relataron que entre los heridos hay niños y embarazadas. Dispararon a un periodista.
Efectivos de la Policía Bonaerense ingresaron armados y arrinconaron a los empleados que mantenían tomada la planta de Quilmes luego del cierre dispuesto por la empresa.