En el primer trimestre, el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad del ingreso, se ubicó en 0,445, un nivel similar al del mismo período de 2020, informó el Indec.
La brecha de ingresos se mantuvo sin cambios. El 10 por ciento más rico gana 21 veces más que el 10 por ciento más pobre.
Las cifras del Indec del segundo trimestre muestran que el impacto más dañino tanto de la cuarentena como de la inflación se da sobre los ingresos de los más pobres
Desde 1860, el país sufrió un colapso promedio cada 10 años. Desde el Rodrigazo, en 1975, a Macri, en esos 45 años el vértigo se aceleró notablemente: existieron 7 crisis económicas desde entonces, una cada seis años y medio.
El ingreso medio de los porteños que viven en la zona norte de la ciudad duplicó a los del conglomerado sur.
Los datos oficiales del Indec para el tercer trimestre muestra que los ingresos del 10% más rico equivale a 23 veces el que recibe el 10% más pobre de la población.
Durante el primer trimestre de 2019, el 10 por ciento de la población con mayores ingresos familiares obtuvo 21,2 veces más que el segmento menos favorecido.
El Indec presentó datos desalentadores sobre distribución del ingreso. Fue el segundo peor registro del gobierno de Macri. La situación tenderá a empeorar en el segundo trimestre por la devaluación y el ajuste fiscal.
Los indicadores de desigualdad social del Indec para el cuarto trimestre de 2017 muestran una mejora respecto de la situación crítica que exhibían en igual período de 2016. El índice Gini pasó de 0,428 a 0,417 entre ambos períodos.