Los aumentos rondan el 2,5 para el servicio eléctrico y 2,7 por ciento para el gas, y están justificados en el supuesto marco de “emergencia del sector energético” que regirá al menos hasta el último día de este año.
Hay tiempo para pedir la ayuda económica hasta el 4 de septiembre.
La recesión economica no da tregua a los argentinos que, a nueve meses de la asunción de la presidencia de Javier Milei, deben afrontar la pérdida de la capacidad de ahorro frente a las constantes subas de precios en distintos rubros.
El gobierno sigue avanzando con una seguidilla de aumentos de agua que es impactante. Se trata de una política que afecta directamente el poder adquisitivo de los hogares y agrega presión al derrumbe del consumo interno.
Hasta el miércoles 4 de septiembre hay tiempo para inscribirse en el registro que permite mantener algunos subsidios en las tarifas de luz y gas.
El gobierno de Javier Milei desreguló el mercado de Gas Licuado de Petróleo (GLP) a través de una medida de la Secretaría de Energía, alineada con su política de libre mercado.
Se desplegó un operativo de emergencia con ocho ambulancias del SAME y tres dotaciones de Bomberos de la Ciudad. Unos 800 alumnos de primaria y secundaria fueron evacuados. No hay heridos reportados.
El boleto de colectivos en AMBA subirá 38 por ciento, mientras que el gas y la luz tendrán alzas del 4. También suben Prepagas, naftas, colegios, peajes y Telefonía.
El incremento corresponde a los componentes de transporte y distribución dentro de las facturas, que habían sido congelados para contener la inflación. Todos los aumentos de agosto.