Otro operativo conjunto entre el Ejército y la Policía boliviana reprimió una masiva movilización de luto que llegó al centro de La Paz desde la localidad de Senkata con los cuerpos de las 8 person
1. Arturo Murillo, ministro golpista de Gobierno, sobre los asesinados por la represión que él dirige. Conferencia de prensa, con militares al lado:
Miles de personas llegan desde distintas provincias bolivianas hasta Senkata para repudiar la masacre de ayer en la
Especial de Público para Página/12
Dictaduras, genocidas, torturas, la lucha, los desaparecidos, así, en medio de ese terror vivó Latinoamérica hasta que (por fin) luego de aquella oleada democrática iniciada en los años ochenta, la
En diálogo con la agencia DPA, dijo que la autoproclamada presidenta Jeanine Añez le haría "un gran favor a la democracia" con su renuncia. También volvió a solicitar la presencia de mediadores internacionales en el país.
Sin embargo, Stéphane Dujarric no se pronunció respecto al decreto que libera de responsabilidad penal a las Fuerzas Armadas.
La Comisión de Derechos Humanos de la OEA condenó la participación de las Fuerzas Armadas en la represión a la protesta social y advirtió sobre las "amenazas dirigidas a líderes del gobierno anterior".
Fuerzas militares y policiales dispararon contra la multitud que bloqueaba una planta de combustibles. Ruegos desesperados de las víctimas para que se conozca lo que pasa en Bolivia bajo el Golpe de Estado.