Camila Sosa Villada analiza el lado bueno del escándalo que desató la autora de Harry Potter con sus declaraciones transodiantes. Los viejos trucos del odio van perdiendo su histórico poder. La aventura y la lucha continúan.
Primero fueron tuits y luego un texto en su página web. Las redes sociales se llenaron de críticas. Actores de las películas e integrantes del universo Potter salieron a apoyar a las personas trans.
A J. K. Rowling, al contrario que a muchos de los contribuyentes, no le importa pagar impuestos. Es más, el gesto le hace feliz.