La ofensiva israelí avanza sobre territorio libanés para presionar objetivos restantes de un Hezbolá que se quedó sin líder. En medio, la población civil es blanco de los ataques.
El Ejército de Israel anunció este domingo que mató a más de 20 miembros de Hezbolá en el bombardeo masivo que desplegó sobre Beirut el pasado viernes, en el que también
La muerte de su líder es un duro golpe para el movimiento islamista libanés proiraní, que generó condenas en la región y amenazas de represalias contra Israel.
En uno de sus ataques Israel mató al jefe de la unidad de drones de Hezbolá, Mohamed Srur. Al menos 70.100 libaneses se encuentran refugiados en 533 centros de ayuda.
El ejército israelí argumentó que uno de los ataques en Beirut iba dirigido a un comandante de Hezbolá. Sin embargo, según la milicia chiita, Ali Karaki está "bien" y en un "lugar seguro".
Al menos 356 personas murieron -incluyendo 24 niños- y más de 1.200 resultaron heridas este lunes, debido a bombardeos aéreos israelíes contra diversos puntos del Líbano.
Ante la creciente violencia, con más de cien muertos y miles de heridos en la última semana en el Líbano, la comunidad internacional y local llama a la moderación.
Hezbolá lanzó este domingo "150 cohetes, misiles de crucero y drones" hacia el norte de Israel. Según el gobierno de Benjamín Netanyahu, la mayoría de los lanzamientos fueron interceptados,
La novedosa logística de contrainteligencia que sumió a la guerrilla islámica en el dilema de la incomunicación. Un aparato retro que devino en arma mortal con una operación del Mossad.
Tras perder a dos líderes durante un ataque aéreo el viernes en Beirut el movimiento chiíta Hezbolá anunció haber disparado decenas de cohetes a traves de la frontera contra posiciones militares israelíes.