Unas 17,8 millones de personas en América Latina y el Caribe se encuentran en situación de inseguridad alimentaria aguda.
Si bien la economía creció el año pasado 5,2 por ciento y el desempleo retrocedió de 7 a 6,3 por ciento, la pobreza se disparó de la mano de la aceleración de la inflación que trepó 94,8 por ciento.
Una familia necesitó en enero ingresos mínimos de 163.339 pesos en la Ciudad de Buenos Aires para no ser considerada pobre y 89.837 pesos para no ser indigente.
La gravedad del problema nutricional hace que sean insuficientes los programas asistenciales y los intentos de controlar los precios en las cadenas de supermercados. Se necesita fortalecer los Estados locales para desconcentrar el mercado de bienes básicos, facilitar el acceso al agua y la recuperación de tierras productivas en el marco de una política pública de producción y comercialización de alimentos.
Argentina transita un proceso de ascenso de la desigualdad social. La baja en los números de pobreza no refleja privaciones estructurales en materia de vivienda, hábitat, educación, salud y trabajo. El problema de fondo es la falta de inversión y generación de empleos de calidad. El camino para solucionarlo es más político que económico.
Trabajadores informales, feriantes, cartoneros, vendedores ambulantes y empleadas de limpieza en casas particulares formaron extensas colas en todo el país. La primera cuota de 22.500 pesos se pagará el 14 de noviembre. Este miércoles el Senado debatirá un proyecto de ley para convertir el bono en un derecho.
El refuerzo de Anses apunta a personas de entre 18 y 64 años que no posean trabajo registrado ni ingresos de ningún tipo, incluyendo otros programas sociales.
Previo a la conferencia de prensa de Sergio Massa, el dirigente Alejandro "Pitu" Salvatierra reclamó "medidas concretas" para el sector de la economía popular.
El índice de indigencia retrocedió de 10,7 a 8,8 por ciento en un año, pero se ubicó 0,6 puntos por encima del segundo semestre de 2021. La pobreza infantil es de 50,9 por ciento.
La vicepresidenta hizo énfasis en el aumento del índice de indigencia que marcó este miércoles el Indec y puso en la lupa el aumento de los márgenes de ganancia de las compañías de alimentos y bebidas debido a las remarcaciones de precios en las góndolas. El respaldo a Massa y el pedido para reforzar la seguridad alimenticia para los indigentes.