Como se suponía, el Supremo Tribunal Federal (STF) ha decidido, por unanimidad, procesar a Bolsonaro y a otras siete personas - entre ellas varios militares -, por intento de golpe de Estado, para
El expresidente fue imputado por buscar impedir la investidura de Lula tras las elecciones de 2022. Inhabilitado políticamente hasta 2030 por otra causa, se declaró un "perseguido".
La defensa del exmandatario había alegado que hubo irregularidades por parte del exedecán del ultraderechista, cuyo testimonio es el principal del caso. El análisis de la denuncia se reanudará este miércoles.
El líder de ultraderecha dijo que las acusaciones responden a que lo "quieren preso o muerto". La concurrencia en Copacabana estuvo lejos de lo que esperaba el bolsonarismo.
Tras la respuesta de la Fiscalía, el magistrado Alexandre de Moraes, relator del caso en la Corte Suprema, deberá realizar el análisis definitivo para decidir si acepta las denuncias y se da inicio a un proceso penal.
El programa Fantástico de TV Globo reveló documentos que refuerzan la evidencia de una conspiración para deponer al actual presidente una semana después de asumir su cargo.
Según la denuncia, el expresidente se rodeó del núcleo duro de su gobierno y de militares de alto rango para poner en marcha a partir de 2021 "un plan criminal" con fines golpistas.
Desde la misma plaza en la que se congregaron los golpistas, el presidente reivindicó la defensa de la democracia y aseguró que los culpables "pagarán por sus crímenes"
El activista Jair Krischke definió la situación como "muy difícil por el espacio que se les viene dando a los militares" y agregó: "Hay miedo en el gobierno a ellos, una cosa absurda".
En una entrevista, Bolsonaro no descartó refugiarse en una embajada si se ordena su detención al final del proceso penal abierto por su presunta participación en una trama golpista contra Lula.