Fue la segunda peor marca del año en pérdida de divisas. El Central lo atribuyó a ajustes cambiarios y pago de deudas, pero hubo intervención.
Después del sacudón que sufrieron bonos y acciones argentinas en Wall Street, en el feriado de carnaval, mejoró el clima en la city.
Se trató del peor mes en el último año y medio para los activos locales, cuando en septiembre de 2023 los mercados se derrumbaron en la previa de las elecciones presidenciales generales.
En el primer mes del año, los egresos netos sumaron 917 millones de dólares en gastos de viajes, pasajes y consumos con tarjetas en el exterior.
Los inversores buscan señales concretas sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y una posible flexibilización del cepo cambiario.
Un informe de uno de las entidades más importantes de Estados Unidos aseguró que próximamente se alcanzará un acuerdo con el FMI y que al inicio del próximo año los controles cambiarios dejarán de estar presenten en la economía argentina.
Para los financistas la falta de definiciones respecto al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional genera incertidumbre. El caso de $LIBRA sigue provocando ruido y el intento del gobierno de mostrarse cerca de Trump, Musk y Estados Unidos no parece dar resultado para recuperar la confianza.
La instantánea y la obsecuencia del presidente argentino con el estadounidense, el fin de semana pasado, sirvió poco y nada para tranquilizar la ansiedad de los inversores.
Con este ajuste, la brecha con el dólar oficial mayorista alcanzó el 16 por ciento. Febrero se encamina a cerrar con una tendencia alcista para el dólar blue, que ya registra un aumento de 10 pesos en el mes.
Para los economistas de la city, el equipo económico se convirtió en la guardia pretoriana de la sustentabilidad macro. Pero los números de 2025 marcan una postura de alerta.