El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, dijo que su administración trabaja en un plan integral para poner fin a la guerra que estaría listo este año.
Ya son seis las órdenes de detención emitidas por la corte con sede en La Haya contra líderes rusos, incluido el presidente Vladimir Putin. El Kremlin niega las acusaciones.
El dirigente del gobierno de Daguestán, una república rusa de mayoría musulmana del Cáucaso, denunció que "desconocidos trataron de desestabilizar a la sociedad".
Los ataques contra las iglesias fueron llevados a cabo el mismo día en que los ortodoxos rusos celebran Pentecostés.
En otro ataque contra una zona residencial de la ciudad de Járkov, proyectiles rusos mataron al menos a tres civiles e hirieron a más de 50 personas.
Resultaron heridos al menos a dos trabajadores del sector. El hecho obligó, además, a importaciones récord de electricidad, según las autoridades.
El ataque de uno de los drones alcanzó una planta de calefacción en Yuzhni, matando a un empleado, afirmó el gobernador Veniamin Kondratiev.
"Hoy luchamos juntos contra las prácticas hegemónicas y neocolonialistas de Estados Unidos y sus satélites", aseguró Putin durante una fiesta de gala en su honor.
Ni Rusia ni China estuvieron representadas en la cita de la que participaron dirigentes y altos cargos de más de 90 países. El comunicado final no recibió el aval de países como Brasil, India y Sudáfrica.
Rusia derribó una oleada de 87 drones ucranianos y respondió con 14 misiles y 17 drones contra Kiev. Las conversaciones de paz están congeladas desde las primeras semanas de la ofensiva rusa.