El decreto ley previsto para este viernes, que modificará la Ley de Memoria Histórica, requiere mayoría simple parlamentaria. En principio, está lograda. Sólo el conservador Partido Popular sopesa oponerse.
Al término de los homenajes, se enfrentaron la Unión Monárquica de España, que había convocado a una marcha de apoyo al rey en la Plaza de Cataluña, y manifestantes convocados por los Comités de Defensa de la República (CDR).
Rechazó la apertura de nuevas causas judiciales en el marco de la crisis independentista catalana y anunció la creación de un mando único operativo para coordinar las fronteras.
Sánchez ganaría las elecciones generales en España con una ventaja de casi diez puntos sobre el Partido Popular y Ciudadanos. Desde su llegada al poder impulsó un acercamiento al gobierno de Cataluña y propuso medidas en materia de migración.
El nuevo líder del Partido Popular (PP), Pablo Casado, le prometió ayer al jefe del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, que llevará una oposición firme y responsable.
El anuncio se produjo después de que Felipe no respondiera a una misiva en la que se le pedía un encuentro. Torra está sometido a una gran presión por parte de sus bases políticas.
En un país en el que todavía se escucha el clamor de las calles en la huelga feminista del 8 de marzo, las mujeres presiden 11 de 17 ministerios del gobierno socialista. Sánchez promete modernizar el país con una gestión “europeísta”.
El ex presidente renuncia a la dirección de su partido y deja abierta la batalla por la sucesión entre los conservadores. Sánchez avanza en la composición de su gobierno, sin Podemos y con defensa de la unidad de España.
El repentino cambio de gobierno abre un período incierto. Sánchez gobernará en minoría y con un Parlamento dividido entre el apoyo de Podemos, los reclamos independentistas y la promesa de una oposición dura encabezada por el partido de Rajoy.
En 48 horas el líder socialista consiguió ocupar su lugar en la Moncloa gracias al apoyo de Podemos y las formaciones independentistas a su moción de censura. Las recientes sentencias por corrupción precipitaron la caída del gobierno del PP.