Del actor, dramaturgo y director cordobés son las piezas teatrales Enamorarse es hablar corto y enredado y Geografías. En ambas, se da el encuentro de dos desconocidos en el espacio público. Como director, Airaldo montó 1989, de Teodoro López.
La pieza aborda una historia sobre "la lealtad de los amigos, el pacto tácito y la complicidad entre varones, y un amor que no pudo ser”, sintetiza la directora.
El escritor catamarqueño, rompe las barreras de lo convencional y mediante sus propuestas, muestra una realidad distinta en la escena artística de la provincia.
El objetivo del encuentro es visibilizar la creación de nuevxs autorxs, conectar dramaturgxs con directorxs y generar espacios de investigación y reflexión.
Cuatro artistas conforman al ícono Merello a través de un recorrido onírico y poético por sus múltiples facetas en un musical necesario, disruptivo y con gran despliegue tecnológico.
La programación, en la nueva sede del barrio de Chacarita, incluye obras, ciclos, proyecciones, charlas y workshops, con la participación de más de 70 artistas.
Tras volver del Festival Internacional de Berlín, a donde fue a promocionar su última película, la actriz se refirió a los desencuentros que mantuvo con la producción de la ficción y elogió a su reemplazante, Jorgelina Aruzzi: "Ella es lo más".
En esta nueva versión, Benjamín Vicuña, Laurita Fernández, Rafael Ferro y Julián Cabrera integran el elenco, bajo la dirección de Ciro Zorzoli.
El Bosco fue el disparador de una pieza en la que el autor, actor y director toma temas teologales para traerlos a la experiencia argentina. "La obra es moral pero sin moraleja, tiene tanto orden como desorden", señala.
Planeaba actuar y dirigir, pero terminó brillando como impulsor de proyectos y apasionado propietario de salas. Con su muerte se pierde a uno de los grandes protagonistas de la escena porteña.