Theresa May anunicó el momento exacto en que se producirá la separación del Reino Unido del resto de Europa. El programa completo se debatirá la semana que viene en el Parlamento. La Unión Europea insiste con el pago por la salida y con la cuestión aduanera.
La primera ministra británica, Theresa May, presentó un nuevo código de conducta para los miembros de su Partido Conservador y propuso un debate interpartidario, en medio del escándalo por casos de
Michael Fallon renunció por un caso que se remonta a 2002, cuando tocó la rodilla de una periodista. En los últimos días arreciaron denuncias contra parlamentarios británicos.
Entre la Unión Europea y el Reino Unido existe un abismo en las cuestiones económicas y ni la frenética diplomacia británica esta semana, que incluyó dos viajes de Theresa May a Bruselas, han logrado cerrar la brecha.
Las potencias signatarias del tratado nuclear con Irán y el organismo internacional que lo supervisa criticaron la decisión del gobierno norteamericano de no certificarlo y ratificaron que el acuerdo sigue en pie.
La premier británica habló ante los conservadores en medio de un acceso de tos que motivó varias interrupciones. También fue abordada por un cómico, que puso en entredicho la seguridad del acto.
La primera ministra condicionó la relación bilateral al cumplimiento del controversial pacto firmado por Malcorra en 2016, que establecía que se removerían los obstáculos para el desarrollo económico de las islas. Además, volvió a defender la autodeterminación de los isleños.
Desde la calle y desde los medios, nadie está tranquilo en un reino cada vez más desunido. La discusión por un segundo referendo, la anomia del gobierno y la constante devaluación de la libra ante el euro.
La premier británica le canceló la cita por “problemas de agenda”. El presidente francés también le suspendió la suya, pero Macri lo “abordó” durante un debate y le pidió que Francia no trabara el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Tras la suspensión del encuentro ayer en el marco de la cumbre del G20, la comitiva argentina trató de reprogramarla para hoy pero no lo consiguió. Desde Foreign Office alegaron que la cancelación se debió a "problemas de agenda". En la delegación que acompaña al Presidente la atribuyeron a los retrasos provocados por las protestas en Hamburgo.