ECONOMíA › TRAS EL CONFLICTO, ACUERDO PARA FLEXIBILIZAR RESTRICCIONES AL INTERCAMBIO COMERCIAL

Mejor clima para comerciar con Brasil

La comisión binacional, con mandato de ambos presidentes, logró acercar posiciones y las licencias no automáticas ya no serán una traba al comercio. Argentina asegura que no descuidará la situación de sectores “sensibles” a la importación

Después de sucesivos cruces por la relación comercial bilateral, los gobiernos de Argentina y Brasil se comprometieron a reducir la aplicación de licencias no automáticas (LNA). Representa un triunfo de los industriales brasileños, que presionan fuertemente para relajar las trabas al comercio. Desde el inicio de los tironeos entre ambas administraciones, fue la primera vez que el gobierno argentino acepta un plan de reducción de las restricciones. Sin embargo, en Industria no están dispuestos a ceder sobre los sectores “sensibles”, considerados como la prioridad. En el encuentro también hubo reconocimiento de Brasil por la agilización en la liberación de licencias por parte de Argentina.

La reunión entre el secretario argentino de Industria, Eduardo Bianchi; el viceministro de Desarrollo de Brasil, Iván Ramalho, y el secretario de Comercio Exterior, Welber Barral, tuvo lugar en la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (Fiesp). Es la entidad que agrupa a poderosos industriales del principal estado del país vecino, los más acérrimos opositores a la política de comercio administrado que aplica Argentina. Fue la última cumbre mensual bilateral del año. El próximo encuentro se dará en la Comisión Bilateral de Comercio Brasil-Argentina (que tiene lugar cada 45 días), de la que participarán ministros de cada país. Este sistema fue acordado por los presidentes Cristina Fernández y Lula da Silva, el 18 de noviembre pasado en Brasilia.

En el encuentro de ayer, los gobiernos emitieron un comunicado en conjunto donde se deja entrever un principio de solución al problema comercial. En primer lugar, verificaron la “agilización de los trámites de aprobación de las licencias no automáticas (LNA) que aplican ambos países”. Brasil reconoció avances en los tiempos de aplicación de las LNA de parte de Argentina, cumpliendo con los sesenta días que prevé el mecanismo.

Pero además se “inició el análisis sobre la posibilidad de reducir el número de productos sujetos a las LNA”, marca el comunicado. Por el mayor desarrollo industrial brasileño y la ventaja competitiva que aquella industria tiene en general, la reducción de las barreras al comercio es beneficiosa para los vecinos. La relajación de los controles también está relacionada con el contexto económico, más auspicioso para ambos países en comparación con los primeros meses del año.

Según fuentes de la negociación, las LNA pueden efectivamente entrar en un proceso liberatorio, aunque los sectores sensibles “son inamovibles” para Argentina. Se trata de textiles, calzado, marroquinería, línea blanca, juguetes y lácteos, entre otros. Por la fuerte incidencia en el empleo, no habrá concesiones comerciales en estos segmentos. En cambio, otros sectores, como neumáticos, podrían ver reducida su protección.

Durante el convite, Bianchi planteó la necesidad de que se liberen en tiempo y forma las LNA para productos perecederos. Además, entre ambos gobiernos se comprometieron a agotar todas las instancias previas a la aplicación de las medidas antidumping y el perfeccionamiento de los acuerdos entre privados, de forma de evitar llegar a la aplicación de LNA. Para el caso puntual de baterías, coincidieron en que el acuerdo entre privados no se está cumpliendo, con lo que habrá una mayor incidencia estatal para que se respete. Previamente a la reunión entre funcionarios, las cámaras de calzado de ambos países se reunieron y concluyeron que el acuerdo 2009/10 “está marchando de manera excelente”.

En relación con una supuesta “reacción negativa” de parte del presidente brasileño, Lula da Silva, frente al discurso de Cristina Fernández durante la última cumbre del Mercosur, la versión fue descartada de lleno por el asesor presidencial para Asuntos Internacionales de Brasil, Marco Aurelio García. “El clima fue entre los dos mandatarios absolutamente normal, y no vi ninguna situación de malestar”, indicó. Por su parte, el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, anunció ayer fuertes medidas de incentivo a la economía vecina por 45 mil millones de dólares, dirigidas a bienes de capital, embarcaciones, sector petrolero y materiales para generar energía eólica.

Informe: Javier Lewkowicz.

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Débora Giorgi, ministra de Producción, junto a su par de Brasil, Miguel Jorge.
Imagen: EFE
 
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