ECONOMíA › HACE UN AñO SE ANUNCIABA EL PROYECTO DE LEY PARA EXPROPIAR LA MAYORíA ACCIONARIA DE YPF

Un aniversario con políticas para festejar

Especialistas del sector alejados del lobby de las petroleras privadas coinciden en que tras un año de gestión pública la evidencia empírica muestra resultados satisfactorios en comparación con la pésima gestión de Repsol.

 Por Javier Lewkowicz

La recuperación de YPF cumplió ayer un año. El 16 de abril de 2012 el Gobierno anunció el envío del proyecto de ley para expropiar la mayor parte del paquete accionario que Repsol poseía en YPF y con ello atacar un enorme agujero energético, que instaló una amenaza para las cuentas fiscales y sobre la balanza comercial. Analistas coinciden en que la herencia que recibió Miguel Galuccio al frente de la compañía es muy pesada. Se observa en el primer año de gestión pública un leve crecimiento en la producción de petróleo, aunque en gas sólo pudo recortar la caída. YPF incrementó la exploración, maximizó la refinación y mejoró el abasto en estaciones, donde subió los precios. Y a la vez persisten desafíos financieros.

Hace un año el Estado recuperó el control de la petrolera nacional, creada en 1922 por Hipólito Yrigoyen y conducida inicialmente por el general Enrique Mosconi. Ya varios días antes se especulaba con el desembarco estatal en YPF, rumores que comenzaron a socavar el precio de las acciones, luego expropiadas. Esa discusión forma parte del juicio que comenzará pronto en el Ciadi, tribunal arbitral del Banco Mundial donde los españoles pretenden cobrar 10.500 millones de dólares.

La expropiación fue la respuesta final a una gestión que dilapidó buena parte de los recursos energéticos de la compañía. Un año después de que el Estado tomó el control de la firma, en YPF resaltan que “el principal éxito de la gestión es haber revertido el declino en la producción de petróleo y gas, que había sido el fundamento de la expropiación”.

En 2002, YPF explicaba el 42 por ciento de la producción nacional de crudo. Esa participación cayó al 33 por ciento en 2011. En 2012 la producción creció 2,2 por ciento, lo que permitió incrementar levemente el peso de la empresa en el mercado. En el caso del gas, YPF pasó de tener un 32 por ciento del mercado al 24 por ciento en 2011, cuando la baja de la producción fue de 10,2 por ciento. En 2012 la caída fue del 2 por ciento.

Entre 2002 y 2011, YPF exploró 15 pozos por año en promedio, mientras que en 2012 esa cantidad llegó a 46. Desde la petrolera también destacaron que se redujeron los faltantes en las estaciones de servicio porque las refinerías trabajaron al tope de su capacidad. La excepción es ahora la refinería de La Plata, que quedó parcialmente inutilizada luego del temporal. La empresa, a diferencia de la inacción en materia de inversión que mostraba Repsol, anunció que destinará 800 millones de dólares en un nuevo horno de coke para paliar lo antes posible la situación. Ayer la presidenta, Cristina Fernández, aseguró que YPF superará ese escollo.

“Tras un año de gestión pública la evidencia empírica muestra resultados satisfactorios en comparación con la pésima gestión de Repsol”, analizó Ricardo De Dicco, director del Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas y Técnicas. Galuccio se propuso en los primeros cinco años de gestión pública invertir 37 mil millones de dólares, para lo cual espera contar con suficientes ingresos operativos y fuerte apoyo crediticio.

La empresa permanece todavía aislada del mercado financiero internacional, especialmente a partir de la renovada presión de los fondos buitre en Nueva York, mientras que el ingreso de fondos frescos a través de acuerdos con otras petroleras para explotar Vaca Muerta todavía no se concretó. En el terreno local, YPF ya colocó 11 mil millones de pesos entre emisiones grandes que tomaron aseguradoras y la Anses, entre otros, y bonos con éxito entre los pequeños inversores. A la vez, incrementó en promedio un 24 por ciento los precios de las naftas, que le permite mantener en términos reales sus ingresos y agrega un factor de tensión sobre la inflación y la competitividad de la industria.

Víctor Bronstein, titular del Ceepys, admitió que “en el plano técnico-económico es muy poco tiempo para evaluar resultados, pero las políticas que está implementando YPF son positivas, responden a una estrategia para lograr el autoabastecimiento”.

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“La política de YPF es positiva. Pretende el autoabastecimiento”, afirma el experto Víctor Bronstein.
Imagen: DyN
 
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