EL MUNDO › CON EL MAYOR PARO EN VEINTITRES AÑOS, LOS SINDICATOS LUSOS BATALLAN CONTRA EL PLAN DE AUSTERIDAD

Portugal en huelga, pelea el ajuste

El paro afectó considerablemente a los medios de transporte público y paralizó por completo la recolección de basura y el reparto del correo. En las principales ciudades, como Lisboa y Oporto, no funcionaron el tren y los ferrys.

Con alto nivel de acatamiento, comenzó ayer una huelga general en Portugal contra el programa de ajuste impuesto por el gobierno conservador. Se trata de la tercera huelga que convocan de manera conjunta los principales sindicatos del país, después de las realizadas en 1988 y en noviembre de 2010. La huelga de 24 horas que afecta a todo el país está acompañada de manifestaciones a lo largo y ancho de Portugal. Los sindicatos lusos aseguran que la huelga general ha sido la más importante de los últimos 23 años, con un mayor seguimiento que la de 2010 porque, según sus cálculos, tres de cada cuatro trabajadores se sumaron a la protesta.

La medida de protesta afectó además a numerosos turistas. Las autoridades aéreas señalaron que sólo hubo vuelos a las islas de Azores y Madeira, en el Atlántico. El paro afectó considerablemente a los medios de transporte público y paralizó por completo la recolección de basura y el reparto del correo. En las principales ciudades, como Lisboa y Oporto, no funcionan los servicios de cercanías de tren y ferrys ni el subte y apenas circulan algunos autobuses con servicios mínimos.

Miles de indignados portugueses se concentraron frente al Parlamento luso para sumarse a las protestas contra las medidas de austeridad incluidas en los Presupuestos Generales para 2012, que están siendo debatidos durante estos días. Los momentos de mayor tensión se vivieron cuando un grupo de manifestantes se enfrentó con la policía intentando subir la escalinata de acceso al interior del edificio. Allí se produjeron golpes y empujones entre los manifestantes y la policía.

El pasado 15 de octubre, los manifestantes consiguieron subir un tramo de las escaleras del Parlamento, bajo el control de la policía, que en esta ocasión contó con un contingente más grande y no permitió que los indignados se aproximasen al Parlamento.

Entre los presentes se encontraban muchos jóvenes, algunos de ellos desempleados o con trabajos precarios, que se quejaban de las medidas de austeridad impuestas por el gobierno, del que dicen que los está forzando a emigrar fuera de Portugal en busca de un futuro más digno.

La huelga general tuvo un acatamiento mayoritario en los sectores de transporte terrestre y aéreo, sin apenas servicios en ferrocarriles y con menos de una veintena de vuelos completados de los más de cien previstos, mientras que fue secundada por una minoría de los funcionarios de la Administración General. Durante la mañana se produjeron piquetes y se lanzaron bombas molotov contra dos oficinas de Hacienda de Lisboa.

El secretario general de la CGTP, Manuel Carvalho da Silva, dijo que la paralización se llevó a cabo con moderación, comparada con lo que sucede en otros países. Además criticó que desde el poder están más interesados en movilizar a las fuerzas policiales para evitar que los trabajadores ejerzan sus derechos que en tratar de detener a quienes roban el bien común.

La medida a la que más se oponen los sindicatos es la eliminación de las pagas extra de Navidad y verano durante al menos los próximos dos años para los jubilados y funcionarios públicos, además de la ampliación en media hora de trabajo a todos los trabajadores sin remuneración, medidas a las que hay que añadir la subida del IVA y de la luz y el gas.

Desde hace un año, la delicada situación económica de Portugal, que llevó al país a recurrir al rescate financiero de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, el pasado mes de abril, llevó a aplicar varios planes de austeridad más estrictos.

Portugal debe cumplir las medidas de la UE para poder afrontar el rescate y superar su mayor crisis económica de las últimas décadas. Portugal fue el tercer país de la UE en solicitar un rescate, después de Grecia e Irlanda, y ahora se enfrenta a su peor recesión desde que recuperara la democracia en 1974. Está previsto que su economía se contraiga cerca de un 3 por ciento en 2012.

La huelga tiene lugar seis días después de que se aprobara el resistido presupuesto, que contempla drásticos recortes. Para el próximo año las inversiones en sanidad y educación se reducirán en un 10 por ciento.

Portugal, que recibió 78.000 millones de euros en un paquete de ayuda del FMI y la UE, está obligado a reducir este año su déficit público del 9,8% (2010) al 5,9%. El objetivo para 2012 es llegar al 4,5%. El gobierno conservador, que llegó al poder en junio después de que el Ejecutivo socialista cayera por los recortes, aplicará un plan de ajuste que incluye aumentar el IVA y el precio de los transportes. Además, los sueldos de los funcionarios públicos fueron congelados y el año próximo perderán dos de sus 14 pagas mensuales, mientras que en el sector privado la jornada laboral se aumentará en media hora. El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, afirmó que la prioridad del país es superar la crisis de deuda. “Me corresponde a mí animar a los portugueses a la acción diaria para que contribuyan a transformar Portugal”, señaló.

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Un manifestante sostiene carteles en contra del gobierno durante el paro general en Lisboa en contra del ajuste.
Imagen: AFP
 
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