EL PAíS › MAURICIO MACRI LANZO EL PROGRAMA “BUENOS AIRES, CIUDAD EDUCATIVA”

De guardapolvo y desmemoriado

Primero, el cardenal Jorge Bergoglio dio una misa, en la que reivindicó el rol docente y pidió que todos se responsabilizaran por la educación. Después, el jefe de gobierno porteño aprovechó para exhortar a los estudiantes “a mirar el futuro”.

 Por Nora Veiras

“Quiero felicitarlos por esta foto y por esta imagen con la plaza llena de chicos, que es la imagen que queremos ver y no la de esa otra plaza que tiene que ver con el pasado, con la violencia y la frustración”, dijo Mauricio Macri al lanzar el programa “Buenos Aires, Ciudad Educativa”.

La “plaza” en cuestión era la Plaza de Mayo y el jefe de gobierno porteño aprovechó ayer el auditorio de estudiantes secundarios llevados a una misa oficiada por el cardenal Jorge Bergoglio para dar “su lección” sobre ese espacio transformado por las Madres en el emblema de la lucha por la memoria y la justicia.

No fue el único símbolo que se jugó a resignificar Macri: también se enfundó en el guardapolvo blanco al igual que la vicejefa Gabriela Michetti y el ministro de Educación Mariano Narodowski.

–Me extraña ver al Pato Galván de traje –dijo el dirigente PRO al tomar la palabra del conductor que oficiaba de maestro de ceremonia.

–Más me extraña a mí verte a vos de guardapolvo blanco –comentó, por lo bajo, uno de los pocos maestros mezclados entre la abrumadora mayoría de chicos con uniformes y estandartes de colegios privados.

Durante la misa en el atrio de la Catedral, Bergoglio instó a los padres y a la sociedad a no desautorizar a los docentes y advirtió que “la educación no es un traspaso de responsabilidad en las puertas de la escuela”, sino una tarea de la que “todos debemos hacernos cargo”. El arzobispo se solidarizó con los docentes que “después de tanto cansancio por la aventura linda y apasionante de educar, sufren una doble desautorización: desautorizados por los padres que ante un conflicto les dan la razón a los chicos y chau, y desautorizados por la misma sociedad, que no los reconoce, no los venera como hombres y mujeres que llevan la vida adelante, a veces con sueldos magros”.

Alumnos, docentes, funcionarios y vecinos recibieron después guardapolvos blancos, para decir “presente” al compromiso de transformar Buenos Aires en ciudad educativa. Previamente, el pastor evangélico Rafael Sanz, el presbítero Juan Torrella, el rabino Daniel Goldman y el islámico Omar Abboud realizaron una invocación común a Dios “para trabajar por la educación unidos en la unidad, en la diversidad”.

Antes de cederle el micrófono a Macri, el ministro Narodowski pidió a los chicos que alzaran su mano “aquellos que tienen pensado seguir la carrera docente cuando sean grandes”, y al comprobar que eran muy pocas las palmas en alto, reflexionó: “Muy poquitas manos, estamos mal en eso, muy mal. Es por eso que Mauricio, Gabriela y todo este equipo de gobierno queremos ratificar el compromiso de trabajar para que esto cambie y para que cuando nosotros no estemos más en el gobierno y sean otras las autoridades que recorran las escuelas y hagan la misma pregunta, haya muchísimas manos levantadas. Ese va a ser el símbolo del verdadero futuro de esta ciudad”, subrayó.

La ley que instituyó el programa “Buenos Aires, Ciudad Educativa”, sancionada por la Legislatura a fines de 2006, surgió a partir de una idea formulada por alumnos de colegios estatales y privados de los credos católico, evangélico, judío, musulmán, armenio y ortodoxo. La iniciativa plantea un compromiso de la comunidad con los valores solidarios y el respeto a la diversidad cultural y a las creencias religiosas y promueve la participación ciudadana.

“Vamos para adelante, vamos para el futuro”, repitió Macri embutido en el guardapolvo. Antes de despedirse, exhortó a los adolescentes a construir su “futuro” sin rastros de la memoria de esa Plaza de Mayo.

Compartir: 

Twitter

Mauricio Macri se calzó el guardapolvo blanco.
Imagen: Télam
 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.