SOCIEDAD › MáS LLUVIAS EN LA ZONA DE LAS INUNDACIONES RENOVARON LOS TEMORES

El miedo vuelve a Córdoba

A la tarde volvió a llover, con lo que se complicaron las tareas de ayuda a los damnificados. Y se temía por nuevas crecidas durante la noche. El fin de semana fueron afectadas 1500 viviendas. Ayer quedaban 500 evacuados. Siguen sin encontrar a la chica desaparecida.

Unas 500 personas continúan evacuadas en Córdoba por las fuertes lluvias e inundaciones que golpean a la provincia desde el domingo. Un número similar comenzó el regreso a sus hogares de forma lenta, a pesar de que nuevas precipitaciones tuvieron lugar ayer y que los servicios de agua y electricidad comenzaron a restablecerse paulatinamente en algunas de las localidades afectadas. Hasta el momento, unas 1500 viviendas se vieron dañadas y se contabilizaron siete víctimas fatales. Personal policial y de bomberos, con la ayuda de un helicóptero y perros de rastrillaje, continuó con la búsqueda de Mariana Di Marco, la joven de 21 años que fue arrastrada por el río Ascochinga en la localidad de La Pampa, a unos 60 kilómetros al norte de la capital cordobesa, aunque sin éxito. El gobernador José Manuel de la Sota decretó tres días de duelo y expresó las condolencias a las familias de las víctimas y las personas afectadas por el “terrible temporal” que, según indicó, es el peor registrado desde 1992.

Alrededor de las 17, nuevas lluvias cayeron sobre la zona de Sierra Chica, donde el domingo pasado cayeron unos 320 milímetros de agua en 12 horas. Esto complicó el retorno de evacuados por el peligro de desbordes de ríos y arroyos. Y se temía por nuevas crecidas durante la noche. El ministro de Desarrollo Social provincial, Daniel Passerini, informó que unas 500 personas volvieron a sus hogares.

“Aún hay 500 evacuados, la mitad de las que teníamos el domingo, pero tenemos que seguir asistiendo a los que ya volvieron a sus casas”, aseguró el funcionario, quien detalló que hay “unas 1500 viviendas que fueron dañadas” por el paso del agua.

Passerini explicó que, si bien muchas personas volvieron a sus hogares “a limpiar y a recuperarse”, aún “no tienen las condiciones mínimas para cocinar”, razón por la cual se resolvió “seguir asistiendo, con 2000 raciones de comida a toda la gente que lo siga necesitando”, en particular en las localidades afectadas de Sierras Chicas como Unquillo, Mendiolaza, La Granja, Ascochinga y Río Ceballos.

El problema en la provisión de agua se produjo principalmente por los daños que se generaron en los acueductos de Río Ceballos y el que une las plantas potabilizadoras de La Calera y del dique La Quebrada. También hay dificultades en el transporte por los destrozos en la carpeta asfáltica de varias rutas y de provisión eléctrica por torres de alta tensión que quedaron fuera de servicio.

En este sentido, el titular de la Dirección Provincial de Defensa Civil, Diego Concha, actuó de vocero del Comité de Crisis y ayer indicó que “se están recuperando los accesos viales, la electricidad y los acueductos”. “Espero que las persistentes lluvias en las localidades no compliquen los trabajos que se realizan para normalizar la situación”, señaló.

En Unquillo, ubicada a 25 kilómetros de la capital cordobesa, “la situación es caótica”, sostuvo el intendente Germán Jalil. Solamente en esa ciudad, una de las más afectadas, “500 viviendas resultaron dañadas”, por lo que se armaron “carpas de campaña para distribuir los alimentos, ropa, pañales y agua”, añadió el jefe comunal.

El secretario general de la ciudad de Córdoba, Javier Bee Sellares, resaltó que en la ciudad “no quedan evacuados” y que sólo persisten complicaciones en zonas vulnerables como los asentamientos precarios. Sergio Spicogna, intendente de Río Ceballos, una de las localidades más castigadas, dijo ayer que “entre autoevacuados y evacuados tenemos más de 250 personas”.

A unos 100 kilómetros al noreste de la capital cordobesa, cinco familias debieron ser evacuadas ayer en Santa Rosa de Río Primero, debido a la crecida del río del mismo nombre. “Pese a las medidas de prevención que hemos tomado, hay una suerte de desagüe, en la zona sur de nuestra ciudad, que anegó algunas viviendas. No obstante, la situación está controlada”, aseguró el intendente de Santa Rosa de Río Primero, José Rodríguez Moyano.

El jefe municipal precisó que, a pesar de “todas las medidas, hay demasiada agua acumulada”. Passerini explicó que “lo de Santa Rosa de Río Primero es una consecuencia de lo que ha pasado en las Sierras Chicas, porque el agua (acumulada en los ríos que se conectan) se desplaza”.

El informe del Comité de Crisis dio a conocer oficialmente los datos de las siete personas fallecidas luego de ser arrastradas por el agua. Las víctimas de la localidad de Sinsacate fueron identificadas como Jorge Moyano (68), Lucía Peralta de Moyano (66) y Jorge Luis González (34). En la localidad de Río Ceballos, fueron Nilce Aubery González (39), Evelin Altavilla (5), Carlos Alberto Rodríguez (65) y Juan Roberto Castro (43).

Más de 1000 personas, entre policías, bomberos y personal del Ejército y Gendarmería, trabajaron para brindar asistencia a los damnificados. Unos 50 efectivos estuvieron abocados a la búsqueda de Mariana Di Marco, la única persona que oficialmente está desaparecida por el temporal. Las tareas de búsqueda se centralizaron en Ascochinga, en un puente que une la zona con Jesús María, pero debieron interrumpirse debido a las condiciones climáticas adversas.

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En Río Ceballos, consecuencias del desastre producido por la crecida del río.
Imagen: afp
 
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