SOCIEDAD › HOY SIGUE EL PARO EN AEROLINEAS Y AUSTRAL

El conflicto quedó en el aire

Aeroparque fue escenario de quejas de pasajeros que no pudieron viajar. Técnicos y pilotos no llegaron a un acuerdo con la empresa. La negociación en Trabajo se retoma a las 10.

Mientras el sector A1 de Aeroparque bullía de pasajeros infelices, once chicos australianos dormían como bebés en un rincón del suelo. Otros pretendidos viajantes llegaban, miraban y pegaban la vuelta a casa. Los que ya estaban apilaban bronca para largarla contra lo que se pusiera enfrente. O, con toda civilidad, elegían entre té, cerveza y la amplia oferta de cosas para entretener las bocas. Al anochecer, los mostradores de Aerolíneas y Austral se descomprimieron. A pesar de que el futuro era incierto para todos, muchos lo esperaban en hoteles pagados por las empresas, o ansiaban un acuerdo a última hora que les permitiera volar. “El gremio no acató la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo”, explicaban los empleados que ofrecían reintegrar el importe del pasaje, pasarlo para otro día o hasta hacer el viaje en micro. Pero desde la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA) y la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) indicaron que el paro responde a la falta de respuestas de la patronal. “Nos reunimos 105 veces en los últimos 20 meses”, sostuvo Juan Pappalardo, vocero del gremio. Piden la reincorporación de 30 despedidos y un aumento de sueldos del 45 por ciento. Anoche fracasaron las gestiones en la cartera laboral, por lo que hoy continúa la medida de fuerza. A las 10 volverán a dialogar las partes en conflicto.
Entre la habitual flora y fauna de pasajeros varados, resaltaba por su verdor la delegación brasileña de atletas en sillas de ruedas. Tenían que estar ayer en Mar del Plata para competir en los juegos panamericanos para discapacitados. Lo único no verde en sus vestimentas eran las letras de Brasil en sus espaldas. Entre ellos iba una remera rosa. Era Ciraldo Reis, presidente de la Asociación Brasileña de Deportistas en Silla de Ruedas. “Si no pueden jugar no van a poder clasificar para los Paraolímpicos. ¡Nao é possível, é una mierda!”, tronó Reis, lo que sacó a varios pasajeros de sus cuitas para observar al gritón del instante. Sus compatriotas lo festejaban a carcajadas. A última hora, desde la empresa les daban a elegir entre viajar hoy o ver si podían conseguir un micro hasta la costa atlántica.
“¿Qué querés que haga? ¡No es mi culpa!”, explicaba una chica por celular a un novio celoso. Un anciano empujaba un carrito con bolsos apilados. Que terminaron en el suelo cuando las rueditas chocaron contra un cable de televisión. Entonces el hombre se las agarró con los abnegados trabajadores de prensa, que lo ayudaron a juntar las cosas para que se fuera rápido. Una familia llegó al atardecer. Apenas pasaron la puerta y vislumbraron el ambiente, el marido dijo a su mujer que pregunte a los periodistas las últimas novedades del cielo porteño. “Nos vamos a casa. De vuelta al bondi”, dijo el esposo. Así terminó el paseo de los bolsos que iban a Mar del Plata. Al mismo destino se dirigía Alberto. “Esta mañana cuando me enteré del paro por televisión me predispuse para esto”, dijo con toda calma mientras esperaba que se le reintegrara el importe de los boletos.
Viviana se había ido de vacaciones a España en carpa. Si bien no es de muchas pretensiones, anoche quería llegar a su casa en Bahía Blanca. “A lo mejor es justo el reclamo, pero también es justo que tengamos nuestro servicio aéreo”, concilió. Donde no hubo acuerdo fue en la sede de Trabajo. Pappalardo, de la APTA, explicó que el paro apunta a “una recomposición salarial, la reincorporación de personal despedido, la efectivización de personal contratado y la libertad sindical”. Y reclamó que se levanten “las sanciones económicas y disciplinarias aplicadas en las últimas semanas”. Por su parte el vocero de Aerolíneas Argentinas, Julio Scaramella, aseguró que se trata de paro “político” y pidió al Gobierno que asegure el “servicio mínimo” previsto por la ley. Los aeronáuticos desoyeron la intimación de trabajo para prestar un 50 por ciento de los vuelos programados en cabotaje e internacionales y cumplir con aquellos destinos que tengan un único servicio.
El titular de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Jorge Pérez Tamayo, solicitó “que se termine la violencia laboral. Hace un año y tres meses que venimos reclamando y nada. El levantamiento del paro depende de la reacción de la empresa”. La medida de ayer, que comenzó a las 7 de la mañana, “es un mandato de la asamblea de 700 personas”, dijo Pappalardo a este diario. Las discusiones de ayer fueron entre el Gobierno con las partes del conflicto por separado. Hoy, las tres partes juntas discutirán una solución.

Informe: Sebastián Ochoa

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A los pasajeros les ofrecieron reintegrar el dinero, pasajes en micro o viajar otro día.
 
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