Kevin Johansen: El músico presenta su disco en el Coliseo, pero la charla va más allá de la coyuntura, arranca con el sonido de un lavarropas en Alaska, se interna en el arte de las canciones y desmiente ciertos mitos sobre lo in y lo cool. “Me siento un músico paulatinamente popular. Y el mejor castigo para mis detractores es que sus nietos escuchen mis canciones. Esa es mi mayor pretensión de venganza a futuro”, dice.