La divergencia y la diversidad se han ido abriendo camino en la literatura latinoamericana de los últimos veinte años. Y Uruguay no ha sido la excepción. El peso de lo histórico en la novela, la representación de minorías culturales y sexuales, la impensada modernización de Montevideo, la escritura femenina son algunas de las marcas de una narrativa que nos llega a cuentagotas. Radar viajó a Montevideo para rearmar un mapa fragmentado y vital que late muy cerca de nosotros, apenas separado por una orilla.