Todas las fuego

El pasado sábado 3 inaguró el ciclo Chicas de Fuego en el Centro Cultural Recoleta, con shows de Mora Riel y Priscila Rauto. El ciclo se extenderá todos los sábados de marzo y contará con recitales de Lulú Berret, Las Ex, Srta Trueno Negro, Marina Fages, Las Ligas Menores y Rosario Bléfari, además de feria, muestras, tatuajes, poesía y DJ sets–cada día con un concepto– de Malén Denis, poeta y periodista en Futuröck.

El line up es 100 por ciento femenino y eso exhibe una voluntad política por parte de su curadora e ideóloga, la periodista y agente de prensa Albina Cabrera. Denis recuerda agradecida cómo se conocieron: “Tardé diez años de carrera en poder hablar de música. Un día reseñé un disco de El Mató al aire y Albina me contactó para decirme que le había encantado, no sólo lo que decía sino que haya podido ocupar ese espacio. Cuando me convocó para este ciclo, el compromiso fue total”.

Explica Cabrera que el ciclo “parte de una reivindicación de la mujer en la música”, desde su lugar de periodista. “No solo necesitamos más mujeres en festivales, también necesitamos periodistas mujeres hablando de música. Ni hablar de chicas que ocupen el lugar de técnicas, sonidistas, iluminadoras. En este equipo somos todas productoras, gestoras, periodistas y artistas mujeres. Lo cual no quiere decir que pensemos que esto se resuelve cerrando espacios a hombres. Me irrita mucho que me digan ‘por qué no te armás un medio solo de mujeres y listo’. De hecho, quiero destacar que sin el gran amigo y compañero varón, Gabriel Plaza, esto no sería posible.”

Completa Denis: “Es una reacción, hay una necesidad de reparación histórica, de sacar a la mujer del lugar de espectadora”. La voluntad es generar contagio y que cada vez más chicas que quieran colgarse la guitarra, mostrar sus textos o cargarse los cables al hombro no desistan. “Queremos romper con eso de que la mujer, para ser visibilizada, tiene que ser perfecta y hacer todo bien, y que el hombre tiene permitida la mediocridad”, dice Malén. Chicas de Fuego es, entonces, un grito de guerra libre, gratuito y rebasante de data. Un contexto ideal para disfrutar de buen arte y empezar a tejer redes.