El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, buscó despegar a su gobierno de las sospechas que existen sobre la posible injerencia de Cambiemos en la intervención al Partido Justicialista nacional. En ese sentido aseguró que fue “una decisión exclusiva y autónoma del Poder Judicial” y consideró que "la Justicia tiene que intervenir lo menos posible en la vida de los partidos políticos". Curiosamente en el mismo tono se pronunció la ex senadora Hilda Chiche de Duhalde, quien calificó de “locura” al fallo de la jueza María Servini de Cubría y reconoció que, antes de que se emitiera esa decisión, su marido estuvo negociando con dirigentes peronistas sobre la situación del partido.

Frigerio admitió que debía ser “cuidadoso” al expresarse sobre la medida que dejó al principal partido de oposición en manos de Luis Barrionevo, uno de los gremialistas aliados al presidente Macri. “Son los partidos políticos los que tienen que resolver sus problemas” internos, dijo el funcionario durante una recorrida por una exposición de la Sociedad Rural en la provincia de Entre Ríos.

Por su parte, en una entrevista con C5N, Chiche Duhalde dio detalles sobre las negociaciones que encabezaba su marido con las autoridades del PJ que hasta la intervención que desplazó al sanjuanino José Luis Gioja. Eduardo Duhalde “se había reunido hace diez días con las autoridades para levantar ese pedido para que haya padrones actualizados y se normalice el partido”, manifestó.

Luego cuestionó el fallo se Servini de Cubría: “Me parece una locura la decisión de Servini que realmente emitió un escrito muy alejado de lo juridico. Es un error”. No obstante, opinó que “hay que llamar a una elección interna seria para normalizar” ese partido y además pidió convocar a “todos los dirigentes peronistas que se fueron".

En tanto, el gobernador de La Rioja, Sergio Casas, fue un poco más allá. Dijo que la "la intervención del PJ y la detención del (ex gobernador de Jujuy) Eduardo Fellner son actos antidemocráticos y atropellos al sistema” democrático, que tienen como objetivo “desunir a un partido fuerte". 

Durante una reunión en la sede del PJ riojano, el mandatario provincial calificó de “decisión política nefasta” a la medida dictada por Servini y puntualizó que, no obstante, “nuestras convicciones y banderas siguen en los más alto”. “Nos pegan pero no podrán doblegarnos jamás", advirtió.

Por su parte, el ex gobernador riojano y diputado nacional por esa provincia, Luis Beder Herrera, sostuvo que el interventor designado por la magistrada, el gastronómico Luis Barrionuevo, "es la pata peronista de (el presidente Mauricio) Macri dentro de su partido", el PRO.