Tomar la palabra
A contramano de las descalificaciones de curas, sectores ligados a la Iglesia y periodistas conservadores que buscan minimizar la pelea por el aborto legal, seguro y gratuito como una convocatoria burguesa y de clase media, las mujeres de sectores populares y del conurbano salen a contar sus experiencias como madres adolescentes, estudiantes secundarias, amigas, víctimas de violencia, protagonistas de aborto y las lesiones del miedo, la infertilidad, el desamparo y los prejuicios. Y, por eso, sacan el pañuelo verde, más allá de la General Paz y las barreras ABC1, y piden que el Congreso de la Nación quite de la clandestinidad, la muerte y los efectos colaterales del prejuicio contra las adolescentes, empleadas domésticas, madres, trabajadoras y estudiantes.























