El general de Podemos

Julio Rodríguez, “el general de Podemos”, como lo llaman, explica en sus memorias de reciente aparición (Mi patria es la gente, Península, 2018) cómo pasó de ser un respetado jefe del Estado Mayor de la Defensa a un apestado al que muchos rehuían. Según la edición de ayer del diario El País de España, cuando anunció su incorporación a Podemos recibió un vendaval de críticas de miembros de las FF.AA. españolas. Rodríguez no oculta que su fichaje fue una operación de márketing del partido surgido del movimiento de indignados. “Necesitaban quitarse la imagen de perroflautas (hippies) incorporando a figuras sólidas y fiables”. Así se lo confesó Rafael Mayoral, secretario de Relaciones con la Sociedad Civil, cuando contactó con él en septiembre de 2015 para pedirle un informe sobre política de defensa para el programa electoral. O el propio Pablo Iglesias, con quien se reunió el 29 de octubre, tras aceptar formar parte de sus listas.

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