El abuso en primera persona
Los mismos claustros que históricamente han castigado la diversidad son a su vez caldo de cultivo para la pedofilia y su encubrimiento. Tras el destape del escándalo por los abusos y la complicidad de los obispos chilenos que en las últimas semanas alcanzó repercusión mundial, más casos van saliendo a la luz. Gustavo Jiménez, empleado de 53 años, se acercó a SOY para poner en palabras la violencia que sufrió en su infancia. Su testimonio echa luz a la trama compleja del abuso que suele simplificarse en estereotipos de víctimas y victimarios dentro de una escena siempre oscura.




















