Incendios es parte de la temporada internacional del Teatro San Martín
En busca de los orígenes y la identidad
En la obra del canadiense-libanés Wajdi Mouawad, una mujer descubre algo sobre su pasado y les encarga a sus hijos que busquen a su padre, al que creían fallecido. La producción es de la compañía uruguaya El Galpón y la dirige el brasileño Aderbal Freire-Filho.
Incendios hace una exploración sobre el tiempo en el teatro, pero también en la vida.Incendios hace una exploración sobre el tiempo en el teatro, pero también en la vida.Incendios hace una exploración sobre el tiempo en el teatro, pero también en la vida.Incendios hace una exploración sobre el tiempo en el teatro, pero también en la vida.Incendios hace una exploración sobre el tiempo en el teatro, pero también en la vida.
Incendios hace una exploración sobre el tiempo en el teatro, pero también en la vida. 
Imagen: Gentileza Alejandro Persichetti

Como parte de la temporada internacional del Teatro San Martín, hoy se estrena en la Sala Martín Coronado la obra Incendios, un trabajo multicultural de gran reconocimiento en todo el mundo. Escrita por el canadiense-libanés Wajdi Mouawad y dirigida por el brasileño Aderbal Freire-Filho, la producción está a cargo de la compañía uruguaya El Galpón, una de las instituciones de teatro independiente de mayor tradición y continuidad en Latinoamérica. Según el director, que antes de llegar a Buenos Aires habló con PáginaI12, la obra “tiene como eje la búsqueda que hacen los personajes por sus orígenes e identidad”. Es porque la trama gira en torno a una mujer que descubre algo sobre su pasado y le encarga a sus hijos que busquen a su padre, al que creían fallecido, y a otro hermano que no sabía que tenían. En ese camino, los presentes de los personajes se entremezclan, lo que resulta en una profunda exploración escénica sobre el tiempo en el teatro, pero también en la vida. 

La obra es protagonizada por Elizabeth Vignoli Mossián, Héctor Guido, Silvia García, Anael Bazterrica, Estefanía Acosta, Solange Tenreiro, Federico Guerra, Claudio Lachowicz, Pablo Pípolo y Sebastián Silvera. Es la segunda producción uruguaya que este mes tiene el San Martín, luego de que la semana pasada se presentara Rabiosa melancolía, de Marianella Morena, en la Sala Cunill Cabanellas. “Incendios es una gran saga familiar a partir de la cual son presentados temas de extrema universalidad y actualidad como la guerra, la pérdida de raíces, la inmigración, los conflictos entre occidente x oriente, la identidad, entre otros más. Su contenido de tanta actualidad al igual que su forma, de amplia e ilimitada teatralidad, fueron los factores que me entusiasmaron para llevarla a escena”, cuenta el director de la pieza, que se verá por únicas cuatro funciones, de hoy al sábado.

–En un texto que escribió como presentación del espectáculo señala que el autor, Wajdi Mouawad, “logra reconquistar la fuerza que la tragedia tuvo en la antigüedad”. ¿En qué sentido?

–Justamente en el sentido que está expreso en esa palabra que utilizo, la fuerza. La tragedia en la antigüedad era suficientemente fuerte para herir profundamente a las personas que la veían. Eso era seguramente porque hablaban de historias, mitos y personajes que les eran conocidos y cercanos. Hoy, cuando vemos algún montaje de una tragedia griega, por más lograda que sea su puesta en escena, podemos admirar su belleza, podemos descubrir sus sentidos y la pertenencia de sus valores al mundo actual, podemos dialogar con ella, pero no nos hieren emocionalmente como debieron herir al público de su época. Al tener una dimensión trágica, al elevar personajes al nivel de mitos y al hacerlo hablando de temas contemporáneos y cercanos a nosotros, Incendios recupera esa fuerza, y con eso nos lleva a redescubrir en la práctica el sentido y el valor de la catarsis. 

–También dice que se aleja del “teatro burgués”. ¿Qué entiende por esa definición?

–Un teatro que intenta negar el valor político del arte teatral, un teatro sin pretensiones políticas y artísticas, un teatro de puro entretenimiento. Un teatro que, por ende, deja de usar los más potentes recursos expresivos de la disciplina, como la poética escénica ilimitada, la dimensión épica, la provocación a la imaginación del espectador.

–Ya con la sola sinopsis puede advertirse que la obra es una lección sobre el uso y paso del tiempo. ¿Qué enseñanza le dejó a usted?

–Fundamentalmente, que el teatro puede manejar el tiempo libremente. Acá vuelvo al tema de la relación de la escena con la imaginación, vínculo que se perdió relativamente en determinadas épocas de su historia, pero que el cine, básicamente, la devolvió al teatro. El poder del cine para figurar lo real liberó al teatro para volver a sus épocas más potentes, como la de Shakespeare, por ejemplo, donde todo, el mar, la tempestad, las batallas, los bosques, los barcos, etcétera, no estaban en la escena, sino en la imaginación del espectador. De esta forma, el espectador imagina y con esa imaginación se figura el tiempo en que cada escena transcurre.

* Incendios se verá desde hoy y hasta el sábado a las 20 en el Teatro San Martín, Av. Corrientes 1530. El espectáculo es sugerido para mayores de 15 años.

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