Los aviones norteamericanos de ICE Air aterrizan tres veces por semana en el aeropuerto internacional de la capital mexicana
Un cielo repleto de mexicanos expulsados de EE.UU.
Las escenas de alegría e incertidumbre se repiten en una interminable danza de tristeza y asombro. Los deportados salen por una puerta que muy pocos conocen, la salida N. Del otro lado los esperan los trabajadores sociales.




















