La Bolsa de Comercio tuvo ayer su peor caída, en moneda fuerte, desde 2008. Se derrumbó en un 9 por ciento
De la euforia “emergente” al clima pre-recesión
El entusiasmo duró poco. Fueron apenas unos días de euforia por el acuerdo con el FMI y la declaración de mercado emergente para acciones privadas. Ayer la Bolsa se derrumbó al ritmo de las expectativas crecientes de recesión para lo que resta del año.
La Bolsa porteña reflejó los temores ante la volatilidad internacional y las expectativas negativas para la economía local. DyN