Los despedidos de la agencia Télam cuentan su historia
“Esto es vaciamiento y persecución política”
Trabajadores con más de 25 años de antigüedad, algunos a punto de jubilarse. Periodistas, camarógrafos y administrativos de diversas afinidades políticas, incluida Cambiemos. Todos son víctimas del ajuste dispuesto por Hernán Lombardi.
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Fotos: Dafne Gentinetta 
Imagen: Dafne Gentinetta

A pocos minutos del inicio de la contienda entre Argentina y Francia, frente a la pantalla gigante que los trabajadores instalaron en la puerta de la sede de la Agencia Télam ubicada en Belgrano 347, la gente se apretaba para hacerle frente al frío que se colaba entre la ropa. Pero no estaban ahí sólo para ver un partido de fútbol: se trataba, sobre todo, de repudiar los 357 despidos que, en la última semana, terminaron de profundizar y consolidar la crisis que atraviesan los medios públicos nacionales. 

“Hoy ganó el periodismo y ganaron los ciudadanos”, celebró cínicamente el último martes el titular del Sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombardi, para anunciar oficialmente lo que algunos ya sabían y lo que otros –la mayoría– se fueron enterando en los días siguientes: que el 40 por ciento de la planta de la Agencia Télam se quedaría sin trabajo. PáginaI12 recogió testimonios de trabajadores despedidos para confirmar que, contra el discurso de Lombardi y del presidente de la agencia estatal de noticias, Rodolfo Pousá, los despidos alcanzaron a todo tipo de empleados, sin distinción de áreas, antigüedad o cargos, y que son otra muestra del vaciamiento llevado adelante por el gobierno nacional.

  • Analía Páez: “Hace 22 años que trabajaba en Télam. Hace diez escribo en Cultura y en los últimos años me especialicé en literatura infantil y juvenil, entrevistando a grandes referentes nacionales y extranjeros, más allá de la labor diaria de cubrir los temas coyunturales. El martes me llegó el telegrama de despido sin causa aparente. Me destruyó porque soy sostén de familia. Están vaciando la agencia. Esto es muy doloroso porque fue indiscriminado. Yo sería una visionaria si hace 22 años hubiese sabido que iba a llegar el kirchnerismo al poder. Entré acá con una pasantía, no me acomodó nadie y nunca tuve padrinos. Nunca fui una persona conflictiva, no tengo bandera política, soy periodista y esta es la profesión que yo amo.”
  • Andrea Delfino: “Hoy se cumplirían 28 años y medio desde que entré a Télam. Soy redactora en la sección de Economía, especializada en telecomunicaciones. Soy de la última camada que entró dando un examen. Pasé todas las gestiones y de algunas que intentaron interceder en el trabajo de la agencia. Pero yo creo que en este caso en particular no es solamente un guadañazo a Télam. Acá hay un guadañazo al Estatuto del Periodista Profesional. Esa es la verdadera persecución ideológica que están implementando con esta acción. No van contra alguien que tiene una filiación política, porque hay compañeros despedidos que están afiliados al PRO. Van por todo, en contra de aquellos periodistas que defendemos la fuente de trabajo.”
  • Julio Martínez: “Trabajaba en la sección deportiva desde agosto del 2011 y estaba destinado para ir a cubrir el Mundial. Me bajaron y encima me despidieron. Mi situación es muy irregular: no recibí el telegrama de despido, tampoco el mail de bienvenida a la nueva agencia, pero sí recibí ayer en mi cuenta bancaria el monto de mi indemnización. De esa manera me enteré. Las declaraciones de Lombardi y Pousá son falacias que se pueden desmentir fácilmente preguntándole a los despedidos. Hay gente que laburó 30 años acá, que entró y se mantuvo durante diferentes gestiones. Además, más allá de ser kirchnerista o macrista, solamente quiero que me dejen trabajar.”
  • Claudia Lorenzon: “Entré hace 23 años a la agencia como cronista y fui ascendiendo hasta llegar a ser jefa de sección. Después de un intenso trabajo de 17 años en Sociedad, que es una sección muy abarcativa donde uno siempre cubre temas estando al lado del dolor de la gente, pedí pasarme a Cultura. Hice muchas entrevistas a escritores nacionales y extranjeros, viniendo todos los días a trabajar, muchas veces trabajando también en mi casa. Nunca fui una persona que haya tenido problema con los jefes, ni conflictos adentro del trabajo. Nunca me negué hacer notas que me hayan pedido. Esto evidentemente responde a una política de achique el Estado.” 
  • Leticia Pogoriles: “Trabajo desde marzo de 2011 en la agencia. En diciembre de 2015 pasé a Internacionales, donde me especialicé en los temas vinculados con China y relaciones bilaterales. Fui la primera argentina en obtener una beca para viajar y estuve seis meses en Beijing, trabajando como corresponsal de Télam. El miércoles pasado me llegó el telegrama. Me parece muy injusto que estigmaticen a los trabajadores como si esto fuera una cueva de ñoquis. Son unos mentirosos y no saben quiénes son las personas que echaron. Hay gente que estaba hace 35 años, algunos a los que les quedaban dos años para jubilarse. Trabajadores históricos de Télam, con un compromiso y un compañerismo impresionantes. Lo que dijeron (Lombardi y Pousá) es mentira y van a tener que dar explicaciones.”
  • Alejo Ruiz: “Entré a la agencia en octubre del 2013, cuando estaban terminando de armar el equipo de la sección audiovisual. Empecé a trabajar, primero como productor y después como periodista, para la parte de video. A mí no me llegó el telegrama, pero el jueves a la mañana vi que me habían depositado en mi cuenta lo que, entiendo, es la indemnización. Hoy sigo sin saber cuál es mi situación. Se manejan con un cinismo absoluto. Es completamente mentira que no trabajamos. No hay ni un solo caso de personas que no trabajen o no sean profesionales. Es tremendo el desguace que están haciendo. Si Télam desaparece, desaparecen las voces que pueden darle pluralidad al espectro periodístico.” 
  • Fabricio Baca: “Entré hace 5 años como camarógrafo por medio de una selección y después de presentar currículum. Venía de trabajar en varios medios, por lo que mi ingreso tiene toda la legitimidad. Me enteré del despido cuando me llegó el aviso de visita del correo y al otro día me llegó la indemnización, en tiempo récord. El motivo de los despidos es muy flojo. Las declaraciones de los funcionarios se caen por sí mismas, cuando ves que hay despedidos con más de 30 años de antigüedad. Decir que somos lobos con piel de cordero es una mentira, porque acá, más allá de la ideología que podamos llegar a tener, laburamos siempre siguiendo los lineamientos de las nuevas administraciones.” 
  • Marina Butron: “Yo era la única mujer en la sección Deportes donde, de un total de 30 periodistas, echaron a 15. Es la primera vez que recibo un telegrama de despido. Quieren vaciar la agencia y lo están haciendo de una forma muy desprolija e irregular, generando una psicosis colectiva que es muy fea. Para echar no se fijaron en la ideología como ellos dicen, porque hay gente que votó a Macri y que está despedida. Todos los despedidos tienen muchísimos años de trayectoria y experiencia. Dicen que se duplicó la cantidad de empleados con el anterior gobierno y nos tratan de ñoquis. No nos conocen, acá todos venimos a laburar.” 
  • Ignacio Sícoli: “Trabajé en la Gerencia General de la agencia casi siete años. Yo estaba en una suerte de limbo hasta que el viernes me llegó el telegrama y la indemnización, todo junto. Inventan un relato para que la sociedad se lo crea, pero queremos que la gente se entere de lo que pasó acá verdaderamente: esto es vaciamiento y persecución política.”

Informe: Sibila Gálvez Sánchez.

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