Lucien Laurent era empleado de la automotriz Peugeot cuando, jugando para el seleccionado de Francia, marcó el primer gol en la historia de la Copa del Mundo; Enganche invita a desandar por Montevideo una historia fascinante que apela a la imaginación al existir solo un registro fotográfico que permanece oculto de ese mojón para el universo de la pelota.